domingo, 7 de octubre de 2012

La fuente del haya

Júlio Cesar (Cáritas)
La fuente del haya

(De Lamartine)

Fuente murmuradora y cristalina
Que de la roca, por tu impulso abierta,
Surges, rodando en limpia cascada
Sobre la verde y florecida hierba;

Roto el tazón pulido de alabastro
Donde caías desatada en trenza,
Tu veneno se escapa y va a perderse
A los húmedos bajos de la selva.

No arroja ya por las nasales fosas
Tu delfín, coronado de la hiedra,
En luminosos arcos espumosos
El caudal de tus aguas plañideras;

Ni tienes otro amparo que la sombra
Del haya que en ti viéndose contempla
Cómo su corazón carcome el tiempo,
Su sabia enfría y su ramaje seca.

sábado, 29 de septiembre de 2012

José Jackson Veyan

Punto de cruz Nina Gil
A la memoria de José Velarde

Su recuerdo al evocar
Honda tristeza me abruma,
Pues no me acierto a explicar
Si lo que hacía su pluma
Era escribir o pintar.

En sus versos se veía
Del prado la verde alfombra,
¡El sol, era un sol que ardía;
Los árboles daban sombra,
Y el arroyo se movía!

Pintor el más expresivo,
No encuentra quien le aventaje
En lo franco y descriptivo;
¡Cada verso, un tono vivo!
¡Cada poema un paisaje!

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La Era

Mis tres amores
La Era

A . JUAN PEDRO DE AMAYA, POETA ESPONTÁNEO Y HONRADO LABRADOR.

I

Saliendo de sus hogares,
Más que el sol madrugadores,
Los honrados labradores
Entonan dulces cantares.
¡Cuan exentos de pesares
Por esos senderos van!
No hay en sus almas afán,
Sus músculos son de hierro,
Y cada cual tiene un perro
Y parte con el su pan.

II

El gañan los bueyes flojos
Unce al carro, que rechina
Bajo el peso de la hacina
Hollando secos rastrojos.
Deshecho el haz en manojos
Es alfombra de la era,
Y una banda vocinglera
De pajarillos escarba
Y se revuelca en la parva
Y del grano se apodera.

III

No pudiendo respirar
El aliento del estío,
Echado en lugar sombrío
Se ve al perro ijadear.
Hora es ya, pues, de trillar,
Y la indómita cuadriga,
Que el fiero látigo hostiga,
Da vueltas apresurada
Y su herradura dentada
Va desgranando la espiga.

IV

Despierta el viento dormido
Cuando el sol, con lento paso,
Va declinando al ocaso,
De rojas nubes seguido.
Dejando el grano crecido
Lleva la paja ligero;
Se echa el trigo en el arnero,
Sale limpio como el oro,
Y el carro lleva el tesoro
De las eras al granero.

V

Terminada la faena,
Van los hijos del trabajo
A sentarse ante el dornajo
Que el fresco gazpacho llena;
Y mientras dura la cena
Dice cuentos un zagal,
O bien un viejo formal,
Que combatió en la facción,
Hace horrible relación
De una batalla campal.

VI

Desde la fronda vecina
Arrulla los ruiseñores
El sueño a los labradores
Que duermen sobre la hacina.
La luna el cuadro ilumina
Remontándose en la esfera,
Y de la noche no altera
El silencio otro clamor
Que el del perro labrador
Vigilante de la era.

(Inédita) José Velarde

Este poema se publicó en la Ilustracion Española y Americana el 8 de Noviembre de 1982

sábado, 25 de agosto de 2012

Pedro el bastardo

Torre de Guzmán
DRAMA EN TRES ACTOS Y EN VERSO ORIGINAL DE
DON JUAN ANTONIO CAVESTANY Y DON JOSÉ VELARDE

Estrenado en el TEATRO ESPAÑOL el 4 de diciembre de 1888
__________-------____________

A los Excmos. Señores
Conde de Toreno y Don Francisco Silvela

Dedican esta obra
Los Autores

PERSONAJES
_______

AURORA
IRENE
RODRIGO
EL CONDE
BERNARDO
BELTRÁN
MENDO
NUÑO
DON ALVAR
GARCÉS

Escuderos, hombres de armas, servidores del castillo
_________________________

Época de acción, siglo XII

ACTO PRIMERO
___________

Glorieta en medio de una selva. A la izquierda una cabaña. Paisaje agreste. Peñas y árboles

ESCENA PRIMERA

NUÑO, GARCÉS.

(Garcés aparece en escena. Nuño sale al levantarse el telón

sábado, 18 de agosto de 2012

El Imparcial 26/4/1888

Sección de noticias

Tomo I

Esta noche á las nueve dará en el Circulo de la Unión Mercantil una velada literaria el notable poeta Sr. Velarde.

Tomo II
En esta velada que promete estar concurridísima, el Sr. Velarde leerá un nuevo poema El Holgadero, dado a conocer hace pocos días con éxito brillante en el ateneo de Madrid
Las obras completas de Velarde pertenecientes al circulo mercantil y con sello de esa institución, son las que se muestran en la foto.

domingo, 12 de agosto de 2012

La Ilustración Española y Americana 29 febrero 1882

Calle Cádiz
En el Círculo de Bellas Artes, mirando la exposición de panderetas, recibimos la noticia de la muerte del poeta don José Velarde: allí estaba adornado de cintas y cascabeles el juguete en que nuestro fecundo colaborador había estampado su última firma. El que esto escribe no había hablado sino dos veces al poeta, y no puede dar pormenores personales de su vida y carácter; bajo la fe de los periódicos que se ocuparon de aquella pérdida, repetiremos que era sevillano¹, que había abandonado al carrera de medicina por la de las letras, y que deja una viuda y cinco huérfanos desamparados que necesitan y merecen protección: aseguran sus amigos íntimos que era en extremo sensible a los ataques e injusticias de la crítica, y que estos han contribuido a agravar sus padecimientos: no nos extrañaría, sin que culpemos del daño a sus causantes, que seguramente no tuvieron intención de producirle. De estatura baja de cuerpo delgado y rostro enjuto y mirada melancólica, era Velarde un andaluz triste, pero joven aun, y que juzgábamos en la plenitud de su fuerza y de su vida los que no teníamos noticia de su dolencia. Trece años hace nada más que decíamos en nuestra crónica del 8 de Marzo del año 1879: - El Sr. Calvo en sus lecturas, ha presentado al público del Español un buen poeta sevillano, antes solo conocido en los círculos literarios, el Sr.: Velarde -; y en el inmediato mes de Abril consignábamos, aunque de pasada, por no haberlo presenciado, el buen éxito que tubo el poeta leyendo en el Ateneo. En dicho año 1879, publicó el Sr. Velarde su primera leyenda,

jueves, 5 de julio de 2012

Patria (manuscrito Velarde )





A S.A.R.La Infanta Dña. Paz de Borbon

Belleza no hay, ni majestad, ni hechizo
que tanto me fascinen cual las glorias
de la patria que adoro y divinizo
llena mi mente está de sus memorias,
lleno mi corazon de amor por ellas
cual la tierra y el mar de sus victorias.
mas !ay¡ que al evocar la edad aquella
en que sus hijos grandes y viriles
la hicieron fuerte respetada y bella;
y al verla hoy presa de congojas miles,
los grandes sabios charlatanes hechos
y los caudillos mercaderes viles
sin fe las almas, sin valor los pechos
la honra sin culto, barbaro el idioma
y los altares de Jesus deshechos;
del Dios imploro que los vicios doma
que arroje sobre tanta villania
las llamas que abrasaron a Sodoma.
---------

martes, 19 de junio de 2012

Alfoso XII y Velarde 25/2/1892

La Correspondencia de España
Actualidades
José Velarde
Leído el articulo del 25 de febrero del 1892 de la Correspondencia Española para Provincias, que transcribo bajo esta lineas, y queriendo saber si existían datos de esa amistad con Alfonso XII, escribí las tres cartas que se muestran en esta nueva entrada. 

José Velarde era modesto a tal extremo, que esta condición hubo de perjudicarlo durante toda su vida. Jamás buscó ni solicitó a los que pudieran favorecerle, y hasta rehuía hablar  de sus estrecheses, que en algunos momentos eran bien graves, con aquellas personas que se interesaban por él y repetidamente le habían ofrecido su protección y ayuda.
El rey Alfonso XII era entusiasta admirador del joven poeta, sabia muchos de sus versos, y estimaba, en cuanto valían , sus hermosas condiciones.
Esta décima que recitaba con entusiasmo el monarca, basta por si sola para probar lo que era como paisajista.

De los campos de esmeralda
no queda ya ni el rastrojo,
y, seco el pámpano rojo,
pierde la vid su guirnalda.
Con un haz de leña a la espalda
Vuelve el rustico al hogar,
y hay solo por cosechar
la aceituna que negrea
y que el mirlo picotea
silbando en el olivar.

Velarde no recurrió, sin embargo, a tan valioso protector, ni aun en sus mayores apuros. Lo mismo ha hecho con muchas influyentes y aristocráticas familias, cuyo trato frecuentaba con intimidad.

En este enlace puedes ver los registro a los que se refiere la ultima carta

lunes, 11 de junio de 2012

Alarcón y Voces del alma

Ojeando libros del siglo XIX en nuestra biblioteca José Velarde de Conil, fueron a parar a mis manos dos obras de Alarcón poeta y amigo de nuestro querido Velarde, cual fue mi sorpresa al ver que en el índice de Cuentos amatorios (1884), en prensa aun si editar me encontré Voces del alma y en el de Viajes por España (1892) el tomo de Voces del alma ya publicado y cuyo coste era de 4 pesetas.

jueves, 31 de mayo de 2012

Ateneo Fray Juan

Rio Roche
ATENEO.- El público distinguido é ilustrado del Ateneo asistió anoche á la lectura de un precioso poema del joven y ya popular Velarde, que se titula Fray Juan. Es una muestra de esa versificación robusta, armoniosa, musical y pintoresca que caracteriza al poeta sevillano, último vástago de la fecunda escuela de Rioja y Herrera. El argumento del poema es sencillo y tierno. Un fraile, que se retira del mundo herido por un desengaño amoroso, después de encerrar bajo el tosco sayal, sin conseguir apagarla, su pasión, hállase un día en el confesionario con la mujer que encendió su alma. Pero esto no es mas que el trozo de seda sobre el que ricos bordados de oro y seda resaltan vivaces. Preciosas descripciones, que fueron muy aplaudidas, esmaltan el poema; una de las cuales fue repetida entre grandes muestras de aprobación. Como ejemplo no mas, de las bellas décimas que tiene el poema, copiamos ésta en que se describe la tranquila vida de la aldea:


 En tanto escarbando el suelo
la casa el gallo atolondra:
sale del surco la alondra
cantando al alzar el vuelo.
El oscuro azul del cielo
se trueca en vivo arrebol,
mira á Oriente el girasol,
suena la esquila en el monte,
enciéndese el horizonte
y surge radiante el sol.

Fray Juan es una delicada obra de inspiración

El imparcial 25-1-1880

Como el lector podrá apreciar pone poeta sevillano, se debe a que José Velarde, llegó a Madrid procedente de Sevilla donde trabajaba como médico en una plaza de la beneficencia, no por nacer en Sevilla.

viernes, 25 de mayo de 2012

Gabriel Celaya

Gabriel de la Riva
MI INTENCION ES SENCILLA (DIFICIL)

RECUERDO a Núñez de Arce y a don José Velarde,
tan retóricos, sabios,
tan poéticos, falsos,
cuando vivía Bécquer, tan inteligente,
tan pobre de adornos,
tan directo, vivo.

No quisiera hacer versos;
quisiera solamente contar lo que me pasa
(que es lo que nunca pasa),
escribir unas cartas destinadas a amigos
que supongo que existen
quisiera ser el Bécquer de un siglo igual a otros.

Tengo compañeros que escriben poemas buenos
y otros que se callan o maldicen sin tino;
pero todos me aburren (aunque los admiro),
y todos me ocultan lo único que importa
(ellos, estupendos
cuando se emborrachan y hablan sin medida).

Yo que me embriago sin haber bebido,
yo que me repudro y, tontamente, muero,
no puedo callarme,
no puedo aguantarlo,
digo lo que quiero, y
sé que con decirlo sencillamente acierto.