Blanco y Negro
Revista Ilustrada nº 1, año 1891
Hubo un rey (se ignora donde)
Hubo un rey (se ignora donde)
De tal fortuna y valor,
Que del mundo se hizo dueño
Y le aclamaron por Dios.
Orgulloso, en su bandera
Hizo bordar un león,
Espejo de la bravura,
Poderío y esplendor.
Una tarde de verano
En que al sueño se rindió
Bajo la bóveda espesa
De unos rosales en flor,
-¿Quién – soñando se decía –
Alcanza mi elevación?
¿Quién tan fuerte, tan amado,
Tan dichoso como yo?-
