A SELLES, CON MOTIVO DEL ESTRENO DE EL NUDO GORDIANO
I
Yo, Eugenio amigo, adiviné en tu frente
la gestación penosa de una idea,
y esperé ansioso su explosión fulgente,
como bajo la nieve que blanquea
las cimas de graníticas montañas
se adivina el volcán, que al fin flamea
arrojando la luz de sus estrellas.
II
¿Qué has hecho? Di. Crear como Dios mismo
al ser que sufre, al que delinque, al que ama
al que duda entre el cielo y el abismo;
de un problema envolverlos en la trama,
dar fuego á la pasión, y ésta encendida,
choque, lucha, conflicto, muerte….. drama…
es decir, el retrato de la vida.
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sábado, 8 de febrero de 2025
martes, 28 de enero de 2025
El Invierno
A MI QUERIDO AMIGO
JUAN LÓPEZ VALDEMORO
I
Tan sólo aquello que entristece ó daña
Con vida y fuerza en el invierno frío,
El ciprés, el abrojo y la cizaña.
Seco está el bosque y el nidal vacío,
La fuente pura convertida en hielo,
Muda la alondra, desbordado el río;
Y para colmo de tristeza y duelo,
El viento ruge, brama el Océano,
Y en lluvias y rayos se desata el cielo.
JUAN LÓPEZ VALDEMORO
I
Tan sólo aquello que entristece ó daña
Con vida y fuerza en el invierno frío,
El ciprés, el abrojo y la cizaña.
Seco está el bosque y el nidal vacío,
La fuente pura convertida en hielo,
Muda la alondra, desbordado el río;
Y para colmo de tristeza y duelo,
El viento ruge, brama el Océano,
Y en lluvias y rayos se desata el cielo.
sábado, 14 de diciembre de 2024
Fragmento de una carta dirigida a la ilustre cordobesa Excma. Sra. Duquesa de Almodovar del Río
Duquesa de Almodóvar del Río
Como tú de Andalucía
Nada conoces ni sabes,
Porque en Galicia naciste
Y de Galicia no sales,
De Córdoba la moruna,
Donde me hallo en este instante,
Y de su feria famosa
Pormenores quiero darte.
Ciudad rica, noble, bella
Su orgullo más hondo y grande
No es la sierra, que le envidia
Aroma en alas del aire;
Ni el río que la fecunda,
Culebreando en el valle;
Ni su mezquita, trocada
En catedral admirable;
Ni aquellos que la rodean
Verdiblancos olivares,
Dehesas, cortijos, jardines
Y huertas de naranjales;
Ni tampoco de su historia
Los cien mil gloriosos lances;
Ni sus egregios poetas,
Ni sus bravos capitanes…
Lo que la llena de gloria
Es el tenerse por madre
De la duquesa más bella
Que vieron ojos mortales.
De Almodóvar se titula,
Y es tal, que, al pisar las calles,
Nardos, claveles y rosas
Brotar de la piedra hace.
Como Córdoba en su seno
Hoy la tiene, está radiante,
Y coqueta se reviste
De galas primaverales.
En el cielo ¡qué hermosura!
En el pueblo ¡qué donaire!
En la feria ¡qué bullicio
Y qué alborozo tan grande!
Aquí el titirimundi
El grotesco escaparate,
El Tío Vivo dando vueltas,
El cosmorama admirable,
La mujer gorda y barbuda,
El enano y el bergante
Que se mete la encendida
Estopa por el gaznate.
Allí la negra gitana,
El pañuelo atado al talle,
La sien orlada de nenes
Con bata de faralaes,
Vendiendo el rico buñuelo
Que se esponja en chocolate,
O con la buenaventura
Sonrojando al paseante.
Allá el potro que relincha
Y en braceos se deshace;
El cerdo que, echado gruñe;
El cordero de ojo amante;
Como tú de Andalucía
Nada conoces ni sabes,
Porque en Galicia naciste
Y de Galicia no sales,
De Córdoba la moruna,
Donde me hallo en este instante,
Y de su feria famosa
Pormenores quiero darte.
Ciudad rica, noble, bella
Su orgullo más hondo y grande
No es la sierra, que le envidia
Aroma en alas del aire;
Ni el río que la fecunda,
Culebreando en el valle;
Ni su mezquita, trocada
En catedral admirable;
Ni aquellos que la rodean
Verdiblancos olivares,
Dehesas, cortijos, jardines
Y huertas de naranjales;
Ni tampoco de su historia
Los cien mil gloriosos lances;
Ni sus egregios poetas,
Ni sus bravos capitanes…
Lo que la llena de gloria
Es el tenerse por madre
De la duquesa más bella
Que vieron ojos mortales.
De Almodóvar se titula,
Y es tal, que, al pisar las calles,
Nardos, claveles y rosas
Brotar de la piedra hace.
Como Córdoba en su seno
Hoy la tiene, está radiante,
Y coqueta se reviste
De galas primaverales.
En el cielo ¡qué hermosura!
En el pueblo ¡qué donaire!
En la feria ¡qué bullicio
Y qué alborozo tan grande!
Aquí el titirimundi
El grotesco escaparate,
El Tío Vivo dando vueltas,
El cosmorama admirable,
La mujer gorda y barbuda,
El enano y el bergante
Que se mete la encendida
Estopa por el gaznate.
Allí la negra gitana,
El pañuelo atado al talle,
La sien orlada de nenes
Con bata de faralaes,
Vendiendo el rico buñuelo
Que se esponja en chocolate,
O con la buenaventura
Sonrojando al paseante.
Allá el potro que relincha
Y en braceos se deshace;
El cerdo que, echado gruñe;
El cordero de ojo amante;
La cabra que saltar quiere
La red de cuerdas o alambre
El buey, que mueve rumiando
El hocico babeante;
Y entre todos, dando gritos,
Pastores y mayorales,
Entrometidos, curiosos,
Ganaderos y marchantes.
Del pueblo y del señorío,
Y de sus fiestas y bailes,
Hablara, si en este punto
El papel no se acabase
Tan solo espacio le queda
Para a tus plantas postrarse
Ya las de tu Prima hermosa,
El genio español
Tan solo espacio le queda
Para a tus plantas postrarse
Ya las de tu Prima hermosa,
El genio español
José Velarde
Inédito
Esta carta se publicó en La Ilustración Española y Americana el dia 8 de junio de 1896
Esta carta se publicó en La Ilustración Española y Americana el dia 8 de junio de 1896
Cuadros de punto de cruz de Julia Sánchez
domingo, 1 de diciembre de 2024
Fragmentos del Ramayana
I
Así el rey de los lógicos exclama,
Para probar el sólido cimiento
De las virtudes místicas de Rama:
-¡No sabes, oh varón, cuanto lamento
Rebajada encontrar la inteligencia
Al nivel del común entendimiento!
¿Que pensador no tiene la evidencia
Que de los libros santos y morales
Fueron hechos por hombres sin conciencia,
Para engañar a los demás mortales
Y hacerles dar sus bienes sin violencia?
He aquí, en resumen, su doctrina toda:
Ofrece sacrificios,
De santa austeridad vive en el ocio,
Consúmete en anillos y en cilicios
Y entrega tu dinero al sacerdocio.
¡Oh rey sencillo, de tu mente loca
Aparta el religioso devaneo;
Sólo lo que se ve, se gusta y toca
Es digno de tu amor y tu deseo.
Dime: ¿De tus abuelos cual ha sido,
Con ser reyes magnánimes, la suerte?
De la tierra, ¡infeliz! los ha barrido
El soplo emponzoñado de la muerte,
Y nadie saber puede a donde han ido.
El ciego fanatismo se imagina
Que está donde él desea.
¡Oh, cómo el ignorante se fascina
Con el sueño mentido de una idea!
A nuestra vista la verdad se esconde
Nada hay seguro que cierto sea,
¿El mundo mismo existe? Dime donde.-
miércoles, 6 de noviembre de 2024
El Campo Santo
Campanario Centro Cultural Sta.Catalina
Por no apartarse de la iglesia santa,
El cementerio humilde de la aldea
En medio de los vivos se levanta.
De negro barro y de ladrillo rojo
Un muro sin revoque le rodea,
Que ya del tiempo destructor despojo,
A trechos está unido por bardales
De apisonada tierra, donde crecen
La pita, la chumbera y los zarzales,
Y donde en el verano reflorecen
Espinos majoletos y rosales.
domingo, 8 de septiembre de 2024
La Primavera
Majadales de Roche
Saliendo de su lánguido desmayo,
Naturaleza toda resucita
Al fecundo calor del sol de Mayo.
Las entrañas benéficas visita
De la madre común vívido rayo,
Y las semillas que ateridas duermen
Hinchadas rompen su corteza dura,
Y se hace planta el germen,
Y brota, y crece, y cubre la cañada
De una mullida alfombra de verdura
De arabescos de flores recamada.
sábado, 25 de mayo de 2024
Zaida
Patio C/ Baluarte
ROMANCE MORISCO
Zaida, que al rey de Granada
En red de amor tiene preso,
Á orillas del Darro habita
Un Alcázar tan soberbio,
Que envidia la misma Alhambra
Sus mármoles y arabescos,
Esmaltes y entalladuras,
Techumbres y pavimentos.
Mas si en artesones de oro,
Atauriques pintorescos
Y resaltadas cornisas
Son rico los aposentos,
domingo, 14 de abril de 2024
A un niño dormido
La niña de la fuente (Cubiles)
A un niño dormidoTe has dormido al blando arrullo
De dulcísimos cantares,
Y el sueño pone en tus labios
Una sonrisa inefable.
¿Qué sueñas, que así sonríes
Y así agitas en el aire
Los jazmines sonrosados
De tus manecitas suaves?
¿Qué sueñas, si en tu memoria
No hay la huella de una imagen,
Ni han conmovido tu pecho
Alegrías ni pesares?
¿Adónde los brazos débiles
Tiendes, niño, si aún no saben
Abrirse a Dios en la súplica,
Ni al ser amado enlazarse?
jueves, 4 de abril de 2024
Cantares
Carmen
CantaresI
Lo mismo que por los vinos
Por los hombres pasa el tiempo;
Haciendo más agrio al malo
Y más generoso el bueno.
II
Ha unido con tanta fuerza
El amor nuestras dos almas,
Que ni el cielo desunirlas
Pudiera sin desgarrarlas.
III
Es tan pura, tan hermosa,
Tan angelical, que sueño
Que alas tiene y se me escapa
De los brazos a los cielos.
III
En mi delirio creía
Que el cielo estaba celoso
Del amor que me tenía.
José Velarde
En la Ilustración Española y Americana del día 30 junio 1884
miércoles, 28 de febrero de 2024
Andalucía
Patio C/ Cádiz
Una tarde.....................................
..................¿Qué hermosa no sería
Siendo de Mayo y en la patria mía?
Ni el país donde se alza el Himalaya,
Granítico atalaya
Que, levantado á la región del cielo,
No halla horizontes y la vista explaya
Cual astro en el zenit por todo el suelo;
Ni la comarca tropical salvaje
Que la luz de un sol tórrido caldea,
En cuyo seno el férvido oleaje
De un mar de lava ruge y serpentea,
Donde ríos, cual mares desbordados,
Se despeñan en rauda catarata,
Y los árboles suben enlazados
Á la nube que en rayos se desata;
Ni Italia, nido celestial de amores,
Tan fecundo en artistas como en flores,
Donde repiten en perpetuo idilio
Aves, brisas y lagos tembladores
Los dulcísimos versos de Virgilio,
Vencer pueden, en mágica armonía
De cánticos, aromas y colores,
Al edén celestial de Andalucía.
viernes, 9 de febrero de 2024
Momento Homo
que se creyó inmortal, desvanecido,
al extinguir el último tañido
con que anuncia la muerte la campana!
¡Cuánto magnate de hoy, polvo mañana
que barrerá la mano del olvido,
como barre el Simoun embravecido
la huella de perdida caravana!
¿Qué gloria, qué poder que no sucumba?
Cuanto más alto el muro, menos fuerte
y con mayor estruendo se derrumba.
Todo al fin, en cenizas se convierte
y a todos deja iguales en la tumba
el nivel del olvido y de la muerte.
Conil (Cádiz). 1849 - Madrid. 1892
Poeta y estudiante de Medicina
Enlace a la biblioteca virtual Miguel de Cervantes sonetos del siglo XIX editados por Ramón García Gonzalez
miércoles, 31 de enero de 2024
Recuerdos de la Alpujarra
Las pilas de la Fuente Vieja 1956 (Cubiles)
Recuerdos de la alpujarraDejad que recuerde y cante
Los prodigios y grandezas,
Los encantos y misterios
De aquellas vírgenes sierras,
Por cuyos cerros, barrancos,
Tajadas hoces y breñas,
Aventúranse tan sólo
Los pájaros y las fieras.
Crecen allí, en las cañadas,
Las pitas y las chumberas;
La vid silvestre, en las lomas;
El naranjo, en las riberas;
El castaño, en la agria cumbre;
El fresno, en las duras piedras,
Y el boj, el pino y el tejo,
Junto a las nieves eternas.
domingo, 7 de enero de 2024
Ante una Concepción de Murillo
Mirador Centro Cultural Sta. Catalina
Ante una Concepción de Murillo
Soneto
Ganando el cielo vas de astros cercada,
De nubes de arrebol y ángeles bellos,
Al aire el manto azul y los cabellos,
Al pie la luna y la serpiente hollada
Sonrosan tu mejilla nacarada
Del pudor y del alba los destellos;
Los ojos abres y fulgura en ellos
De tu amor la pureza inmaculada.
Ni en el sol, ni en el iris, ni en las flores,
Halló jamás la humana fantasía
De la luz que te envuelve los colores.
Y es que Murillo, con la fe por guía,
Al cielo fue a buscar los resplandores
Que circundan tu imagen, ¡Madre mía!
José Velarde
Este soneto se publicó en La Ilustración Española y Americana el 8 de diciembre 1891
martes, 12 de diciembre de 2023
Fragmentos de los cantos de los Vedas
Calle Salmonete
Fragmentos de los cantos de los Vedas
I
Nada más grande que yo.
De mí pendientes están
Los seres, como las perlas
Suspendidas del collar,
Soy aroma en las flores,
En el sol la luz vital,
En los labios la plegaria
Y en los pechos la bondad.
Yo soy la simiente eterna,
Quien la vida a todo da,
Principio y fin de las cosas
Y espíritu universal.
Entre todas las especies
Soy una especie sin par;
Entre los cuatro elementos,
El fuego ardiente y voraz;
Entre los astros radiantes,
El eterno luminar;
Entre los montes, el cano
Himalaya colosal;
Entre las sierpes, aquella
Que enroscada al mundo está;
Entre los ríos, el Ganges;
Entra las aguas, la mar,
Y entre todas las palabras
La divina, la verdad.
II
Cuando ni cielo ni tierra,
Ni ser ni no ser había;
Cuando ni el agua ni el fuego,
Ni la muerte ni la vida,
Ni el placer ni los dolores
Eran verdad ni mentira,
Dios sólo consigo mismo
Y sin alentar vivía.
-¿Quién soy yo?-se preguntaba-
Y en la extensión infinita,
Oscura, callada y sola,
Nadie a su voz respondía.
Y girando en torno suyo
Atribulado la vista,
Sintió miedo al ver que solo
A si mismo se veía.
¡Por eso es miedoso el hombre
Si en la soledad se mira!
Pensó entonces, y se dijo:
-¿Por qué el terror me domina
Si fuera de mí no hay nada?-
Y del espanto se libra;
Pero, en vez de miedo, entonces
Sintió tristeza infinita.
¡Por eso el hombre está triste
Si en la soledad se mira!
José Velarde
Este fragmento se publicó en La Ilustracion Española el 8 de octubre de1891
viernes, 16 de junio de 2023
Ponces y Guzmanes
Ponces y Guzmanes
A la Excelentísima señora Duquesa de Almodóvar de Río
Romance
Al castillo de Marchena,
Que en sombra y silencio está,
Por trochas y por atajos
Llegando jinetes van.
Al instinto de sus brutos
Se entregan para marchar,
Que no rompe ni una estrella
Del cielo la oscuridad.
Preguntan bajo de adentro
A los que vienen:-¿Quién va?
Y muy quedo los de fuera
La seña prescrita dan.
Escuchase del rastrillo
Entonces el rechinar,
La poterna se entreabre,
Luce débil claridad,
Penetra el jinete, se oye
El rastrillo levantar,
Y todo vuelve a quedarse
En sombras y soledad
A la Excelentísima señora Duquesa de Almodóvar de Río
Romance
Al castillo de Marchena,
Que en sombra y silencio está,
Por trochas y por atajos
Llegando jinetes van.
Al instinto de sus brutos
Se entregan para marchar,
Que no rompe ni una estrella
Del cielo la oscuridad.
Preguntan bajo de adentro
A los que vienen:-¿Quién va?
Y muy quedo los de fuera
La seña prescrita dan.
Escuchase del rastrillo
Entonces el rechinar,
La poterna se entreabre,
Luce débil claridad,
Penetra el jinete, se oye
El rastrillo levantar,
Y todo vuelve a quedarse
En sombras y soledad
martes, 24 de enero de 2023
A...
Palomas en La Chanca
A….¿Sabes, bien mío, lo que es un alma,
Como la tuya, falta de amor?
Canto sin ritmo, flor sin aroma,
Ave sin alas, cielo sin sol.
Todo lo anubla, hiela y acaba,
Falto de amores, un corazón,
Como el silencio, como la sombra,
Como la duda, como el dolor.
José Velarde
Esta poesía se publicó en La Ilustracion Española el 22 de diciembre del 1891
miércoles, 9 de noviembre de 2022
Al Excmo. Sr D. Antonio Canovas del Castillo
Punto de cruz Nina Gil
Carta jocosa en la que el autor, como regalo de boda, le dedica su poema -Alegría-Dice, amigo Don Antonio,
Un axioma callejero,
Que allí donde esta el dinero
Se encuentra siempre el demonio.
No puedo dar testimonio
De apotegma tan fatal;
Pero si se, por mi mal,
Que al triste que no lo tiene,
A su casa se le viene
Toda la corte infernal,
Aunque negros cual la noche
Los males del rico sean,
Por lo menos los pasean
Con alivio grande en coche.
Mas el pobre a trochemoche
Lleva a rastras, sin parar,
Un pesar y otro pesar
Que le ponen en mil potros,
Al seguirse unos a otros
Como las olas del mar.
sábado, 15 de octubre de 2022
La Edad Media
Á la inspirada voz de un ermitaño
Las naciones cristianas se despueblan,
Y por norte la cruz, dan en Oriente
Con el ciego furor de la tormenta.
Alza la fe los giganteos,
En el claustro refúgianse las letras,
Y hallan nuevos tesoros de poesía
Dentro del corazón, rudos poetas.
Es la edad de los sueños y fantasmas,
De la fe, del amor y de la fuerza.
Menospreciando la mundana vida
Al desierto encamínase el asceta,
jueves, 6 de enero de 2022
A la Excma. señora Duquesa de Almodóvar del Rio
A LA EXCMA. SEÑORA DUQUESA DE ALMODÓVAR DEL RIO
Juguete literario escrito con pies forzados
Doliente el cuerpo, la cabeza bomba,
El carácter más agrio que un caramba,
Y trocada la cítara en zambomba,
Llevo una vida zurda, tuerca y zamba,
Retirado en Conil, que es otro limbo,
Hecho rival de Cincinato y Wamba.
No descuelgo la péñola, no timbo;
Huyo de la política y del bombo,
Despreciando laurel, corona y nimbo,
Y hoy paloma, si ayer ladino rombo,
Al puerto del olvido pongo el rumbo,
Como a las Indias púsolo Colombo.
No ando como en Madrid, de tumbo en tumbo;
En mi oído el viento del rencor no zumba,
Ni ante el prestigio del poder sucumbo.
Juguete literario escrito con pies forzados
Doliente el cuerpo, la cabeza bomba,
El carácter más agrio que un caramba,
Y trocada la cítara en zambomba,
Llevo una vida zurda, tuerca y zamba,
Retirado en Conil, que es otro limbo,
Hecho rival de Cincinato y Wamba.
No descuelgo la péñola, no timbo;
Huyo de la política y del bombo,
Despreciando laurel, corona y nimbo,
Y hoy paloma, si ayer ladino rombo,
Al puerto del olvido pongo el rumbo,
Como a las Indias púsolo Colombo.
No ando como en Madrid, de tumbo en tumbo;
En mi oído el viento del rencor no zumba,
Ni ante el prestigio del poder sucumbo.
lunes, 27 de diciembre de 2021
Allende el Rhin
Allá del Norte en la región sombría,
Perennes en los valles son la nieblas,
En los montes altísimos la nieve
Y en el fondo del alma la tristeza.
Pálido el sol se aduerme sobre el lago,
Ó las nubes preñadas de tormentas,
Y es el día crepúsculo medroso
Que da en la noche cuando nace apenas.
Levántase la gótica abadía
Del río caudaloso en la ribera,
Y cual nido de halcón, inaccesible,
El castillo feudal en la alta peña
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