Calle Cádiz
Dirigida al Sr. D. Gonzalo Segovia Yardizone
con motivode la muerte del
Sr. José Fernández-Espino
El mismo soplo que apagó su vida,
Encendió la que existe tras la muerte.
¿ A qué llorar, Gonzalo, su partida,
Si despojado ya del polvo inerte,
Que en el mundo al espíritu encadena,
Goza del justo la envidiable suerte;
En tanto que la vida nos condena
De las pasiones al combate rudo,
A trabajo cruel y amarga pena?

