jueves, 20 de noviembre de 2014

A mi madre

Calle José Velarde
Al recordarte, madre, aunque maltrecho
Está mi corazón, vivo golpea
La quebrantada cárcel de mi pecho;

Mi labio bendiciones balbucea,
Y truécase en suspiro, en leve brisa,
El grito de furor que en mí bravea.

¡Cuán triste llego a ti! ¿Ves mi sonrisa?
Es del dolor la amarga crispatura,
¡Ay! del dolor que hoy llevo por divisa.

En ti busca consuelo mi amargura;
El hombre es sordo a la desdicha ajena;
Tú, fuente inagotable de dulzura.

¿ Quieres, madre, saber cuál es mi pena?
Mi pena es el vivir. ¡Ay! que la vida
Al tormento del mundo me condena.

Tengo en el corazón tan mala herida,
Que cuanto más la curo más se encona.
¡Ay, déjame llorar, madre querida!

¡Sólo el llanto consuelo proporciona!
¡Las lágrimas del triste son las perlas
que engarza el Hacedor a su corona!

jueves, 6 de noviembre de 2014

La Primavera


Majadales de Roche

Saliendo de su lánguido desmayo,
Naturaleza toda resucita
Al fecundo calor del sol de Mayo.
Las entrañas benéficas visita
De la madre común vívido rayo,
Y las semillas que ateridas duermen
Hinchadas rompen su corteza dura,
Y se hace planta el germen,
Y brota, y crece, y cubre la cañada
De una mullida alfombra de verdura
De arabescos de flores recamada.

sábado, 25 de octubre de 2014

La Correspondencia Española 17/7/1879

Diario Noticiero
Teodomiro ó la cueva de Cristo lleva por titulo la leyenda que acaba de publicar el conocido poeta D. José Velarde. Altos pensamientos, brillantes imágenes, y magníficas descripciones, se encuentran, á cada paso en dicha obra, de la cual conocíamos la notabilísima carta de Teodomiro al rey D. Rodrigo, leída por su autor en el Ateneo y que fue objeto de una ovación tan entusiasta como merecida.

El Sr. Velarde se ha conquistado en poco tiempo y con justicia, uno de los primeros lugares entre los poetas líricos contemporáneos.

José Velarde 17/7/1879

domingo, 12 de octubre de 2014

Fundación San Gaspar

Lucía Pinzón (ya ha recibido auxilio San Gaspar antes de esta petición) pide para que sus tres hijos puedan estudiar. Tiene una hija monja que, por enfermedad, ha de volver a casa, lo que complica aún más su situación. Debe de ser la viuda de José Velarde, poeta de inspiración próxima a Zorrilla (escribió también leyendas) y a Núñez de Arce. Había muerto en 1892.
Descuentos efectuados a Lucía pinzón
 
En este enlace de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes puedes leer el estudio completo de Alonso Zamora Vicente titulado "Años difíciles : Valle-Inclán y la Fundación San Gaspar" donde encontraras el parrafo arriba transcrito y las dos fotocopias sobre la viuda de Velarde.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Fray Juan

Campanario desde el Campanario

Canto Primero

I

Noche horrible! El noto zumba,
Rompe la nube en granizos
Y en relámpagos rojizos,
Y sordo el trueno retumba:
El torrente se derrumba
Convertido en catarata;
Troncha el viento y arrebata
El roble añoso en la sierra,
Y se estremece la tierra
Y el rayo fulgura mata.

II

Al batir la choza el viento
Teme el pastor por su vida;
Aúlla el lobo en su guarida
Al par medroso y hambriento;
La campana del convento
Conjura la tempestad,
Y alza la comunidad
Arrodillada en el coro
El canto ó más bien el lloro
Que mueve el cielo a piedad.

viernes, 29 de agosto de 2014

Republicano y liberal


Gilbert Azam (La crisis modernista en España, 1982) tilda a Jiménez de «republicano de corazón y pacifista convencido». Esta afirmación requiere matices menos contundentes, comenzando por conocer qué actitudes tenían sus maestros en política. A partir de ahí, como acontece en la poética podrá intuirse su reflejo en un Juan Ramón muy joven abierto al trasvase natural de cosmovisiones de quienes trató durante años- la peña sevillana- y de toda aquella generación, presente o pasada, pues los ausentes seguían latiendo entre los vivos mediante fortísimos vínculos sentimentales y en el subconsciente intelectual.

El poeta gaditano-natural de Conil y de modesta familia- José de P. Velarde y Yati [Yusti] (1849-1892), cuya carrera de Medicina no ejerció para dedicarse a la lírica y al drama (hizo famosa la frase:«Escribir para comer no es comer ni escribir»), y del que Montoto, recordando la vida adolescente, dice en Fruta seca (1899) de Pepe Velarde era un «joven de fantasía de fuego», estaba emparentado con Juan Ramón a través de la primera esposa de su padre, Emilia Velarde (quienes engendraron a Ignacia, hermanastra del poeta, según Enrique González Duro), y fue republicano al principio y liberal después – afirma Luis Montoto – como colaborador de La Ilustración Católica. El poeta Juan Antonio Cavestany de ideología conservadora, le abre paso en Madrid, colaborando en La Ilustración Española y Americana y formando tertulia con Núñez de Arce, Campoamor, Echegaray y Zorrilla (del que al principio fue imitador), que le protegieron, al igual que Alfonso XII por mediación de aquéllos. Velarde había dirigido El Estado Andaluz y formaba parte de la tertulia de los Velillas, Montoto, Mas y Prat y Rodríguez Marín, entre otros, y no debe andar lejos su familia, en el mundo de influencias y afectos, en la incorporación – el acogimiento- del niño Juan Ramón entre los deudos y amigos de Velarde en Sevilla, a quienes se agrega Méndez Bejarano, con quien funda Velarde, tanbien en compañía de Cavestany, el estudiantil Liceo Sevillano. Algo parecido acontece con José Muñoz San Román, a quien Velilla introduce en el mundo de las letras y Rodríguez Marín recomienda, en 1900, a Menéndez Pelayo para que obtenga «un modesto cargo en la Escuela Normal de aquí».

Miembros de los Velarde y Jiménez estuvieron involucrados en la causa republicana durante el alfonsismo. Juan Ramón, en (1961), recuerda la visita a su casa del expresidentes de la I republica, entonces diputado, Emilio Castelar (muerto en 1899), acompañándolo su tío Francisco Jiménez, y que había visto un retrato del estadista (cuyos escasos haberes suplía con una ingente producción periodística, sin dejar de asistir a las veladas de Campoamor, al igual que su paisano José Velarde) en casa del «republicano» Rafael Velarde; Avisaron de la casa de Huelva que, por la tarde vendría Castelar con mi tío Paco. Que se tuvieran abiertas las Bodegas y las Iglesias. La noticia llegó en un «parte» azul. Yo tenía una vaga idea de Castelar. Había visto un retrato suyo en casa de Rafael Velarde, que era «republicano». Al aperador le llamaban Castelar por lo que hablaba. Yo me imaginaba al personaje como un loro, un gran loro, o una máquina habladora…En la muerte de Castelar es el poema que le dedica en 1889 días después del fallecimiento del político e historiador gaditano, lo que demuestra, deduce Urrutia, la admiración que le deparó, sin embargo de dejar intonso el volumen La hermana de la caridad, en su quinta edición sin fechar, que de éste guarda su biblioteca.

En Huelva eran adalides antimonárquicos los periódicos El Centinela Republicano y la federación Latina, donde ha de rastrearse la huella de esta visita.

Juan ramón no pudo conocer a José Velarde en Sevilla, muerto aquél- en Madrid – cuatro años antes de su llegada, uno después de matricularse en El Puerto. Talvez más probablemente, a su familia. Sin embargo, está muy presente en los hermanos Velilla, a cuya memoria, durante años, dedican numerosos versos que también pudieron ser conocidos por el joven, en quien el amor a la poesía- su existencia como disciplina artística asociable a él- la base principal que animaba a esta reunión, más que nada por el desgaste que los años produce en las ideas y por el acomodo de la vida a la realidad, debió ser tema a debatir, habida cuenta el estado de convulsión política que a últimos del XIX azotó a la España colonial.
En este enlace puede ver estas páginas del libro de Juan José Antequera Luengo: Juan  Ramón Jimenez Suma y Gozarás ...

viernes, 15 de agosto de 2014

La Velada


Pozo c/ Baluarte

                                                      
A MI QUERIDO MAESTRO EL EMINENTE POETA
DON RAMON DE CAMPOAMOR

Allá del Norte en la región sombría,
Perennes en los valles son las nieblas,
En los montes altísimos la nieve
Y en el fondo del alma la tristeza.

Pálido el sol se duerme sobre el lago,
O las nubes preñadas de tormentas,
Y es el día crepúsculo medroso
Que da en la noche cuando nace apenas.

Levántase la gótica abadía
Del río caudaloso en la ribera,
Y cual nido de halcón inaccesible,
El castillo feudal en la alta peña

miércoles, 6 de agosto de 2014

A Velarde de Camilo González Osorio

Calle Alta
Abre el recuerdo, Conil,
bucea por tu pasado
encontrarás olvidado
a quien descubrió tu añil.
dibuja hoy su perfil
haz renacer al poeta,
llena de amor su silueta
se llama José Velarde
y su verso brilla y arde
reconocerlo es tu meta.

Búscalo desde su infancia
correteó por tus calles
descubrió tus mil detalles
se deleitó en tu fragancia
y partió desde esa estancia.
ámalo porque es muy tuyo
dale fama, que es lo suyo,
que Conil sea un clamor
que le dé todo su amor
y en este amor, yo me incluyo.

Estos versos se los dirigió a la Asociacion de Amigos de José Velarde, el poeta manchego Camilo González Osorio, y al publicarlos en este blog quiero tambien acordarme, de quien me los hizo llegar el también valedor de Velarde, Cristobal Aragón

domingo, 20 de julio de 2014

En el Ateneo (En honor del poeta Velarde)

Poco espacio queda para reseñar la velada de anoche que resultó un acto severo y solemne. hacemos la descripción en notas concisas, pues queremos publicar algunas de las conposiciones que se leyeron.
El público era muy distinguido; allí estaban la Marquesa de Angulo, el Marqués de Francos, la Sra. de D. Lorenzo lacave, la viuda de Rocafull con sus hijas, el doctor Marenco, el Vice-Presidente del Ateneo Sr. Diaz Rocafull, la bella Srta. Robles y la Srta. de Sullivan, el vice-consul de Austria, las Srtas. de Rocafull (D. Rafael), el distinguido escritor Sr. Martin de Barbadillo, D. JoséAsprer, Srtas. de Aranda, etc.etc.
presidió el Excmo. Sr. D. Adolfo de Castro, sentándose en el estrado todos los poetas y escritores que tomaban parte en la veladad.
Leyó primeramente el Sr. Juliá, unas magníficas décimas en las que ha hecho verdadero alarde de inspiración y unas quintillas el Sr. Loma y Corradi que tenemos el gusto de publicar en este enlace.
El Sr. Rioseco antes de leer el poema La Velada dijo algunas sentidísimas frases con la elocuencia en él característica dedicadas a la memoria del que fué querido amigo suyo. Fué en justicia aplaudido.
D. Alfoso Moreno Espinosa recreó al auditorio con la magistral poesía de Velarde titulada Ante un Crucifijo.
El Sr. Ortega Morejón leyó, además de El Capitan García primorosa leyenda, una carta familiar que dirigió el infortunado poeta, desde Aranjuez, a la ilustre cordobesa, Excma. Sra. Duquesa de Almodóvar del Rio. Aunque, como se comprenderá, no estaba destinada a la publicación dicha carta, hemos conseguido alcanzar el permiso de dar a luz. Dice como sigue:
Publicado en la Ilustracion Española y Americana

sábado, 12 de julio de 2014

Ponces y Guzmanes

El último paral
Ponces y Guzmanes

A la Excelentísima señora Duquesa de Almodóvar de Río
Romance

Al castillo de Marchena,
Que en sombra y silencio está,
Por trochas y por atajos
Llegando jinetes van.
Al instinto de sus brutos
Se entregan para marchar,
Que no rompe ni una estrella
Del cielo la oscuridad.
Preguntan bajo de adentro
A los que vienen:-¿Quién va?
Y muy quedo los de fuera
La seña prescrita dan.
Escuchase del rastrillo
Entonces el rechinar,
La poterna se entreabre,
Luce débil claridad,
Penetra el jinete, se oye
El rastrillo levantar,
Y todo vuelve a quedarse
En sombras y soledad

domingo, 29 de junio de 2014

Velada en el ateneo

Recorte de prensa
¿Triste suerte la del merito que necesita, casi siempre, desaparecer y morir para ser por todos aplaudido y ensalzado.
José Velarde bebió muchas veces, en su vida de poeta, la amargura de grandes injusticias; su carácter apasionado y su espíritu sensible, que le hacían no poder prescindir de cierta menudas menudas pasiones a las que está expuesto todo hombre que busca el aplauso o censura del público, sintieronse heridos repetidas ocasiones con dardos que consideraba inmerecidos; y sin que nosotros desconoscamos sus defectos, es indudable que fue objeto de exageradas criticas, en las cuales llegó a negarsele hasta que fuese buen versificador.
Anoche el Ateneo, rindiendo justo tributo de cariño y aprecio a su memoria,dio una velada en su honor. La docta casa recordaba los mejores y mas aplaudidos tiempos de su historia. Llenas por completo las tribunas de señoras, a tal punto, que muchas de ellas invadieron los escaños destinados a los socios,  y presentes multitud de literatos, eruditos, periodistas y políticos, el salón de sesiones ofrecía un variado y pintoresco golpe de vista, propio sólo de las grandes solemnidades.

viernes, 20 de junio de 2014

Fin de año

Pinar de Roche

¡Oh cuánto nombre de grandeza vana,
Que se creyó inmortal, desvanecido
Al extinguirse el último tañido
Con que anunció la muerte la campana!

¡Cuánto magnate de hoy, polvo mañana,
Que barrerá la mano del olvido,
Como barre el simún embravecido
Las huellas de perdida caravana!

¡Que gloria, qué poder que no sucumba?
Cuanto más alto el muro, menos fuerte
Y con mayor estruendo se derrumba.

Todo al fin en cenizas se convierte,
Y á todos deja iguales en la tumba
El nivel del olvido y de la muerte

José Velarde

domingo, 15 de junio de 2014

En la muerte de Velarde

Calle José Velarde

Cuando se siente latir
el corazón de pensar
niégase el labio a decir
lo que se sabe sentir
y no se sabe expresar.

Uno más. ¡Velarde ha muerto!
ese es del génio el destino;
de fé vió el mundo desierto
y de su fé, ya en el puerto,
juzgó pequeño el camino.

Noble, y generoso y fiero,
pero de digna fiereza
sintió que en el mundo entero
acaba el hombre sincero
donde la mentira empieza.

Luchó por vivir, luchó
porque juzgaba triunfar
y porque no comprendió
que con el mundo que halló
no sabe el génio luchar.

Del harpa de sus amores
se apagó el vibrar sonoro
y aves y arroyos y flores
consagran doliente lloro
al Rey de sus trovadores.

Porqué la muerte así hiere
al génio, no lo concibe
la mente, que alcanzar quiere
si es que viviendo se muere,
o es que muriendo se vive.

Que encierra tanta amargura
la vida de espinas llena,
que pensar no es gran locura
que vida es fuente de pena,
muerte, esperanza y ventura.

Pero ay! que al tender su vuelo
el ser adorado y fiel,
lágrimas y desconsuelo
deja tan solo en el suelo
a los que quedan en él.

Roba a los amantes lazos
de esposa o madre la calma,
y no vuelven a sus brazos
los hijos, esos pedazos
que son, pedazos del alma!

Arcanos son de la vida,
destinos que Dios decreta!
Hoy el alma dolorida
plegaria eleve sentida
por la gloria del poeta.

Sr. Loma y Corradi

viernes, 30 de mayo de 2014

Acta Capitular de 5 de Julio de 1879 del Ayuntamiento de Conil

 A.N.C.F. Sig libro 66/4
Punto 5
Dada lectura a comunicación que dirije D. José P Velarde remitiendo un ejemplar de la leyenda en verso "Teodomiro o la Cueva del Cristo" obra que dedica a la Corporación, se acordó a propuesta del Sr. Lizardi por unanimidad se concedería un voto de gracias al Sr. D. José Velarde autor de dicha leyenda poética, y con el oficio de contestación se le enviase adjunto certificado del presente acuerdo y hágase constar, que para luego cambien las circunstancias económicas que desgraciadamente atraviesa la hacienda Municipal, se pasará comunicación al referido Sr. Velarde suscribirse este Ayuntamiento por el número de ejemplares que acuerde
P.D. Gracias a Paco Gonzalez y a Isabel Gonzalez por facilitarme esta información 

martes, 20 de mayo de 2014

Campo neutral

El último folleto de Clarín.
I.
Ya sé yo que al señor Gavidia, poeta del Salvador, y a otros Gavidias por el estilo que sean poetas de Guatemala no ha de parecerles bien, ni medio bien siquiera, que un americano elogie a Clarín.

—¡Cómo! —dirán ellos— ¡cómo se atreve un americano a darle lustre a ese critiquillo sordo y atraviliario [sic] que nos ha llamado sinsontles de los trópicos, a nosotros, los poetas que escribimos versos tan etéreos tan etéreos....

Eso es, digo yo ahora, tan etéreos, que ni siquiera se entienden.

Pero el caso es que a los poetillas de por acá no les gusta Clarín, porque no les anda llamando geniazos a cada momento, como Don Juan Valera.

—¡Don Juan Valera! Ese sí que es crítico, dirán Gavidia y Calixto Velado,  ése sí que nos hace justicia, ése nos dice genios; nosotros le acabamos de mandar unos versitos recortados de periódicos y no se pasará mucho tiempo sin que nos vengan unas nuestras cartas como las que le escribió a Rubén..... Pero Clarín.... ¿y quién es Clarín! .... un envidiosillo que insulta a Velarde y que se burla de Cánovas y de todos los grandes poetas, porque no es capaz de comprenderlos.

En resumen: para los poetas chirles y para los escritores ramplones de par[a] acá, lo mismo que para los de España (lo cual prueba que los tontos son iguales en todas partes). Clarín no es más que un zazcandil [sic literario que se burla de los que escriben versos y que no les escribe car-tas rimbombantes sino que, al contrario, les llama zinzontles [sic] de los trópicos, y los trata con merecido desdén. Los pobres creen como cierto escritor de Cobán de quien ya tuve el honor de burlarme, que la crítica debe ser benévola, y por eso les encanta Don Juan Valera desde que se puso chocho, y por eso mismo les disgusta Clarín.


ENRIQUE GÓMEZ CARRILLO A LA DEFENSA DE CLARÍN

JOHN W. KRONIK
Cornell University

En este enlace puedes leer el artículo completo

jueves, 1 de mayo de 2014

Nota de Velarde a Zorrilla

Puntalejos (J. P. Narvaez)

Ateneo, Científico, Literario y Artístico de Madrid

8 de febrero de 1883
Mi querido papaíto: ¡Cuánto me duele tener que molestar a V. en vez de proporcionarle alegrías como debiera! Pero los hijos son siempre ingratos con sus padres, y yo no había de ser la primera excepción de esta regla. Insisto en que trabaje V. como Dios le de a entender para que Orejuela se vaya a Filipinas con Jovellar. En usted confío y no digo más.
Le abraza estrechamente su cariñoso y agradecido amigo que le quiere como a padre.
Pepe Velarde

Contestación a la carta 12ª de Zorrilla del 6 de febrero 1883
(Alonso Cortés, «Zorrilla y Velarde », Amigos de Zorrilla, op.cit., pág. 53)

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008

Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)

Marta Palenque

sábado, 19 de abril de 2014

La felicidad y las estaciones


Para ser feliz – decía
A sus nietos una anciana. —
Es preciso que el invierno
Jamás penetre en la casa;

Que el verano esté en los trojes,
El otoño en las tinajas,
Y la alegre primavera
En el interior del alma

José Velarde

martes, 15 de abril de 2014

Diario de Cádiz 24/12/2005

Presentación Poesías Líricas
José L. Rubio, Antonio Roldan e Isabel Ramírez

Conil.- El patronato Municipal de Raíces Conileñas y el Ayuntamiento de Conil celebraron el jueves por la noche la presentación del libro Poesías Líricas del poeta conileño José Velarde, fallecido en 1892, y en cuya edición ha colaborado la Caja San Fernando a través de su obra social.
La asociación de Amigos del Teatro de Conil ofreció en este acto un recital, en el que estuvieron presentes algunos de sus versos y se dio un repaso al vida del escritor. Posteriormente el impulsor de la iniciativa y vicepresidente de Raíces Conileñas José Luis Rubio Zarzuela, explicó cómo surgió la idea y mostró sus deseos de que la obra contribuya a conocer a un poeta inexplicablemente desconocido en su tierra. " Este es un paso importante para luchar por rescatar del olvido la figura de José Velarde. llega ahora el momento de difundir el libro a asociaciones y  centros educativos y por eso pedimos la colaboración de la ciudadanía. Espero que la lectura de Velarde os emocione". También agradeció el apoyo ofrecido por colaboradores como Pepe Gil o Cristobal Aragón "apasionados de la vida del poeta conileño y con importantes archivos sobre su historia".
La concejala de Cultura Isabel Ramirez, acompañó a José L. Rubio y al alcalde de Conil, Antonio Roldan Autor del Prologo. " Es importante recuperar a memoria histórica de nuestro pueblo y este libro es una labor importante para dar a conocer la poesía a generaciones venideras que deben saber que hubo un poeta de la localidad de gran nombre a nivel social". En su discurso animó a la afición a la poesía y agradeció la labor de cuantos han hecho posible esta recuperación de poesías de Velarde. " Este es un homenaje a cuantos se han preocupado por su memoria".
Pepi Olmedo

domingo, 6 de abril de 2014

El poeta José Velarde escrito por Marta Palenque

José P. Velarde Yusti (Conil, Cádiz, 1849- Madrid, 1892) estudió Medicina en Cádiz, se trasladó luego a Sevilla y, hacia 1873, ejercía con poco interés su oficio como médico de la Beneficencia. La literatura fue su verdadera vocación; era asiduo a la tertulia literaria del Liceo y participaba en los periódicos La Tribuna, El Demócrata Andaluz, El gran Mundo o El Liceo Sevillano junto a los jóvenes escritores hispalenses Carlos Peñaranda, Juan José Bueno o Luis Montoto y Rautenstrauch. Este último le evoca en sus memorias y le dedica varias reseñas y semblanzas. Gaspar Núñez de Arce, su primer maestro en las letras, le animó a marchar a Madrid en 1878; «otro Don Quijote en busca de aventuras», glosa Luis Montoto. En la capital abandonó la medicina por la literatura. A su parnaso particular había incorporado a José Zorrilla y a Ramón de Campoamor, quien, en su cargo de director general de Beneficencia, le concedió una credencial de seis mil reales. En 1897, Cánovas del Castillo le dio otro destino más rentable en Hacienda. En Madrid frecuentó tertulias (entre ellas la de Juan Valera), salones y el Ateneo, espacio en el que consiguió grandes triunfos con la lectura de los poemas Fray Juan, A Dios y Laredo. En su «Cacharrería» conoció y trabó amistad con Zorrilla, Valera, Echegaray, Campoamor, Balart, Grilo y Ruiz Aguilera. Siguiendo el patrón común del siglo XIX de literato-político, ingresó en las filas de los liberales junto a Cánovas del Castillo, y fue monárquico convencido defensor de Alfonso XII.

viernes, 28 de marzo de 2014

Recuerdos del tiempo viejo (Zorrilla)

Este libro no necesitaba prólogo: la carta del señor Velarde, con la cual va honrado, y la primera mia, contestación a ella, justifican la publicación en El Imparcial de los artículos cuya colección forma el texto de este volumen; y el motivo de coleccionarlos en él, es la demanda que de su colección me han hecho los amigos que me leen y los libreros que me venden
                Portada de la dedicatoria                                  Portada del libro
I

El poeta Zorrilla              Carta escrita por Velarde a Zorrilla

Era la tarde del 15 de Febrero de 1837. en el cementerio de la puerta de Fuencarral, un numeroso concurso apiñaba en derredor de un joven desconocido, delgado, pálido, de larga cabellera y expresivos ojos, que, acongojado y convulso, leía, ante un féretro adornado con una corona de laurel, una sentida poesía.

El concurso lo formaba todo Madrid artístico; el féretro encerraba el cadáver de Larra; el poeta era Zorrilla.

Aquella tarde fría y nebulosa fue solemne; vio la conjunción de dos crepúsculos. Un sol se alzaba en el oriente de la literatura al hundirse otro en el ocaso.

A los desgarradores acentos de (La noche buena del poeta), de Fígaro. Último canto del cisne moribundo, cuyos ecos aun estremecían el aire, se unieron los acordes del arpa de Zorrilla, primeros cantos de la alondra al alba.

España, al perder al más grande de los críticos, encontró al más popular de sus poetas.

Desde aquel día, la Fama fatigada va dando a todos los vientos el nombre del bate inmortal. Desde aquel

miércoles, 26 de marzo de 2014

Los sueños

Belén

Ya el nacimiento del niño
La familia festejó.
Todos duermen, todos sueñan;
¿Mas cuales sus sueños son?

Junto al pecho de su madre
El niño sueña con Dios,
Y ella sueña que le nutre
Con su propio corazón.

Sueña el rapaz con los juegos,
La doncella con su amor,
El padre con los fantasmas
Brillantes de la ambición,

Y el abuelo, como el niño,
En Dios sueña con fervor;
¡Que es toda la vida un sueño
Que empieza y termina en Dios!

José Velarde

domingo, 16 de marzo de 2014

El Expósito

Raices Conileñas

De un grandísimo edificio
En una sala muy grande,
Desvelados en sus lechos
Están doscientos rapaces.

¡Cuánto dieran por unirse
Á los que van por la calle
Entonando villancicos
Y haciendo sonar el parche!

Mas ¡ay! Que de aquella casa,
Cuartel, hospital y cárcel,
Salir no pueden, so pena
De ser victimas del hambre.

Un niño de pocos años,
Cuyas mejillas de ángel
Á voces está pidiendo
Las caricias de una madre,

Incorpórase en el lecho
Para escuchar los cantares,
Pero un celador que llega
Le reprende con coraje.

Y el niño tiembla de miedo
Al ver tan duro semblante,
Y llora y dice: -¡Dios mío,
Por qué no tenemos padres?

José Velarde

sábado, 15 de febrero de 2014

Calle José Velarde (Archivo Municipal de Conil)

Numero 40

Sesión ordinaria de 2ª citación del día veinticuatro de Se[p]tiembre de mil ochocientos ochenta y ocho

Libro 68-3-137-138
Señores concurrentes
Alcalde Presidente don Antonio Sánchez y Sánchez
Teniente 1º don Pedro Bonaimeson Vicario
Teniente 2º don Agustín Moreno López
Concejal don Juan Rodríguez Calderón
Concejal don Antonio Sánchez Pérez
Secretario Accidental Diego Ramírez Ramirez
Libro 68-3-139-140
En la villa de Conil de la Frontera a veinte y cuatro de Octubre de mil ochocientos ochenta y ocho a las ocho de la noche se reunieron en la sala de sesiones de las Casas Capitulares, los señores que al margen se expresan miembros todos de su Ilustre Ayuntamiento convocados al efecto para celebrar sesión ordinaria de segunda citación mediante haberse reunido numero suficiente de concejales el Sábado anterior a la cual se dio principio ante mi el oficial primero Secretario Accidental bajo la presidencia del Sr. Alcalde Don Antonio Sánchez y Sánchez con la lectura del acta anterior que fue aprobada

Punto primero

Se presentó una instancia suscrita por varios vecinos de esta Villa a la que di lectura de orden del Sr. presidente y cuyo texto literal es el siguiente:
Al Ilustre Ayuntamiento de esta Villa de Conil= los que suscribimos de las sesiones decimos, con sus cédula personales expedidas en este pueblo de la clase y respectivamente señalada con las misma que al margen se expresa, con el mayor respeto exponemos: Que al dirigirnos hoy a nuestro municipio experimentamos completa satisfacción por el que el asunto que vamos a presentaros que se lleven a cumplimiento entraña orden cuan elevado y es de resultado mucho mas beneficioso que el de apasionada y emergencias políticas.= abogando intimo conocimiento de que las ilustre corporación conmine ha de hacer suyo el pensamiento no hemos dudado elevar las peticiones.= Don José Velarde y Yusti, nacido y criado en este pueblo ermia de la gloria del parnaso español. Sus composiciones poéticas son muchas todas selectas e informadas en los principios de amor a Dios, a la familia y de la mas sana moral y en las que se exalta su mas sus altos conocimientos de la Historia de las costumbres de la Edades y vicios de la humanidad.

Nuestro ilustrado e inolvidable Rey Don Alfonso 12º las leía todas y la oda intitulada “Fray Juan” la recitaba de memoria las ocasiones y en su confianza= Conocida leídas y con avidez buscadas son en toda España y en las Américas que hablan nuestro hermano idioma y puede decirse sin el pecado de exageración, que uno de los puntos de la Península donde menos se conoce la preciosa poesía de Don Velarde donde menos se leen donde de ella menos se habla es en este el pueblo de su naturaleza. Y de este desconocimiento y de otros y otros igualmente importantes y que conociendo nos produciría bienes que con exactitud no pueden todos fijarse, como aquel no proporcionarle también su mente no en cuerda debe culparse a determinado número de personas a consienta individuos actuales o pretéritos.
Culpa es del pueblo en general y de mucho abolengo su carácter apático, su casi ignorancia su escaso amor cívico, su poca muy afición a las letras y de nulo aprecio a todo su valor, el mérito, y el no dar testimonio ostensible de honra al que lo posee quizás por no comprender que honrándolo se honra el mismo, el pueblo mismo.= Los que han sa-
Libro 68-3-141-142

-cudido las indolencias se apremian a recompensar los trabajo de sus hijo estudiosos y aprovechados en la variada manifestaciones de ciencia y arte y pregonan su fama, y contribuyen a hacer imperecedero su nombre en actas monumentos y dándolos a calles o plazas; = no modificando el perjudicial carácter de nuestro pueblo encaminarlo por otro derrotero que no el egoísmo el indiferentismo hacerle tomar cariño a la gloria que el saber predica; prepararlo a las noble emulación eso toca hacerlo al pueblo mismo por medio de su representación al ayuntamiento que de la total colectividad es otra colectividad pequeña pero que es y debe ser compuesta de las personas mas ilustradas y mas que ilustradas  amante de todo lo que produce bienes al prosaísmo lo que alzará un none a los que no caminan aparte de que directamente tiende a que el pueblo realice lo que ya debería haber hecho siendo también al noble  fin de preparar vía, hacer crecimiento para ir sacándonos de la postración en que yacemos, por nosotros; mal expresadas pero por desgracia verdad.= Que el pueblo vea en su Consistorio el retrato de Don José Velarde, nacido y criado en Conil siendo el primero de la galería de hombres célebres de esta nada feliz villa; que sepa que es y cuando fallezca que fue eminente literato poético que lo declaren por ello predilecto hijo suyo porque las vigilias en sus estudios le hicieron adelantar más y más su preclaro talento que le rinde el homenaje de su admiración por todo esto y porque en muchas de sus composiciones directas hecho siendo también al noble fin de preparar vía, hacer crecimiento para ir sacándonos de la postración en que yacemos, por nosotros; mal expresadas pero por desgracia verdad.= Que el pueblo vea en su Consistorio el retrato de Don José Velarde, nacido y criado en Conil siendo el primero de la galería de hombres célebres de esta nada feliz villa; que sepa que es y cuando fallezca que fue eminente literato poético que lo declaren por ello predilecto hijo suyo porque las vigilias en sus estudios le hicieron adelantar más y más su preclaro talento que le rinde el homenaje de su admiración por todo esto y porque en muchas de sus composiciones directas e indirectamente descubre el entrañable amor que profesa a su pueblo; este se aficionará a lo elocuente y de entre sus individuos no faltara que le sirva de aguijón y estimulo para trabajar en la poética o en otra rama de vasto campo de saber humano aspirando a las satisfacciones que el saber produce.

No ha de dudar el pueblo del amor cariño que el Sr. Velarde tiene a la tierra en que nació cuando leas su dedicatoria a mi pueblo” para cantarnos “Mergablo”/ antiguo nombre de Conil de cuya dedicatoria no podemos resistir para lo que el objeto hace la recitación de cuatro de sus partes.=

Jamás olvido
El modesto lugar donde he nacido
De trafalgar las olas arrullaron
De mis primeros sueños la honda calma
Y después despertaron
Rugiendo a las pasiones de mi alma

¡Qué alegre acento
El de aquella campana del convento,
Que de mi pueblo se alza en la alta loma,
Cuando repica por su Virgen bella
¡Ni en San Pedro de Roma
Hay campana que suene como aquella!

Toda amargura
Se templa recordando la ventura
Que se gozara allí; y aunque se vea
El aldeano en medio de la corte,
Mirará hacia la aldea
Cual la aguja imantada mira al Norte

Hoy, pueblo mío,
A ti el acorde de mi lira envío,
Que si pintara mi pasión, tuviera
El cadencioso ritmo del - te amo -
Que entona la parlera
Ave gentil volando hacia el reclamo

Que cuando no mire el retrato del literato ni lea sus obras al pasar por la calle que lleve su nombre vea el pueblo que se honra heroicidad a aquel que recuerde que le ofreció una
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joya poco valiosa aunque proporcionada a sus haberes no a los merecimientos del que la recibe; todo ello es cumplir con justicia que no dejará de producir el bien de proporcionar a la juventud estímulos al estudio.= Y cuando esa infancia concurra a nuestras escuelas reciban como premio de sus esfuerzos n su aplicación estudiosa uno de los ejemplares de las hermosas poesías de Don José Velarde, lo manosee, lo lea, o recite a sus padres, vecinos y conocimientos, no hay que dudarlo, se enamorará del buen decir y transcurridos los precisos años dará frutos. Con consideración de lo expuesto Suplica al Ilustrísimo Ayuntamiento que se sirva tomar acuerdo:= De declarar hijo predilecto de este pueblo al eminente poeta Don José Velarde y Yusti.=  De adquirir su retrato en lienzo, y que el cuadro se coloque en la sala de sesiones. También adquirir el mayor numero posible de ejemplares de su producciones poéticas para que una colección de ellas quede en la biblioteca  del Municipio y los demás sean distribuidos en las escuelas de esta localidad a los alumnos de ambos sexos que por resultado de exámenes, sean acreedores a premios.= De adquirir unas elegantes y bien labradas escribanías y pluma de plata para ofrecérsela y entregársela a dicho poeta , con certificación literal del acuerdo, como testimonio de admiración que su pueblo rinde a su preclaro  entendimiento y asidua vigilia.= De pasional nobleza de “ José Velarde” a  una de las calles de esta Villa, tomándonos la libertad de indicar que la calle favorecida lo sea la que lleva el nombre “Botica” ya que la es que el insigne poeta nació lleva el nombre de un patriota también insigne; y que esta parte sea ejecutiva y ejecutada inmediatamente aún antes de contar con la necesaria partida en el presupuesto por que el nombre de “José Velarde” a una calle acunada costó poco mas que el de las caseta de la saturación y era lo que pusiéramos  estamos de impuesto a aranceles en su caso.= De que para los gastos que todo origine se consigne la conveniente partida que bien pudiera ser de mas de cuarenta pesetas en el primer presupuesto de gasto o ampliación que la municipalidad forme.= Y por último mandarán una comisión que sea gestora de la adquisición del retrato escribanías y pluma ejemplares de las poesías, clase de loseta y dirección de la colocación de estas para la rotulación de la calle que sean señaladas, y para que acercándose al Don José Velarde la venda a nombrar de este pueblo que es el suyo natal el testimonio de su aprecio predilecto le ofrece y reciba y haga entrega de la escribanía y pluma con la certificación del acuerdo.= Es justicia por gracia que no dudamos que el pueblo mismo se hará a si mismo y que confiados  al Ilustre Ayuntamiento pedimos. Conil de la frontera a 11 de setiembre  de 1888 = Juan Rodríguez Lobatón= Juan Medina= Juan Fernández Muñoz
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Juan Fco. Muñoz y Muñoz y Juan Moreno Camacho.


La corporación teniendo en cuenta lo razonado y justo de la modesta petición suscrita en la instancia que antecede, y considerando que el insigne poeta “ José Velarde” hijo ilustre de esta Villa se ha hecho acreedor al aprecio y consideración de todos sus paisanos de quien es orgullo y gloria por sus esclarecidas dotes de honradez y talento singular , acuerda por unanimidad variar el nombre de la calle “Botica” de esta población por el del citado poeta José Velarde nombrándole asimismo hijo predilecto de este pueblo; y que se satisfaga el gasto que ocasione dicha variante con cargo al capitulo once articulo único.

Asimismo acordó la corporación comisionar a los Sres. Don Pedro Bonaimeson y Vicario y Don Agustín Moreno López para que en representación de este Ayuntamiento gestionen la adquisición del retrato en honra del ya referido poeta, de la escribanía y pluma y de los ejemplares, tal como se pide en la ya dicha instancia formulando la cuenta correspondiente, cuyo importe se consigna en el presupuesto ordinario que forma este Ayuntamiento para el ejercicio próximo de mil ochocientos noventa o noventa y uno con objeto de poder ejecutar este acuerdo tan luego como recarga sobre el informe acta presupuesto la aprobación y supervisión
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Estas fotos son copia de las que existen en el Archivo del Ayuntamiento de Conil
Mi agradecimiento a Paco González y a Isabel González por lo mucho que me ayudaron a encontrar estos documentos

jueves, 6 de febrero de 2014

Once letras para la calle José Velarde, Ayuntamiento de Conil 1888

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Sesión ordinaria de segunda citación del día diez de diciembre de mil ochocientos ochenta y ocho.

Punto último

Se presentó unas cuentas suscritas por Don Pablo R. Camacho almacenista de lozas y cristalería en Cádiz, importante once pesetas, valor de once letras que ha facilitado para consignar el nombre de “José Velarde” en la calle que hoy lleva el de “Botica”

La Corporación las encontró conforme acordando se formalice este pago en la forma acordada al punto primero de la sesión ordinaria celebrada por este Ayuntamiento el día veinte y cuatro de septiembre último

No habiendo mas asuntos de que tratar por orden del Señor Presidente se levantó la sesión que firman los concurrentes que saben, de que yo el secretario certifico-=

Esta acta se puede ver en el Archivo Municipal de Conil
Es de derecho agradecer a Paco González y a Isabel González las ayudas que me prestaron.

martes, 28 de enero de 2014

Ateneo socio 4.267

Galería de retratos Ateneo de Madrid
Este retrato fue pintado por Manuel Fernandez Carpio y se conserva en la galería de retratos del Ateneo de Madrid
José Velarde ingresó en el Ateneo en el año 1879 con el numero de socio 4.267
En este enlace del Ateneo puede ver el numero de socio

Clara Herrera para usuario
Estimado Pepe:
Respecto a su consulta sobre el poeta José Velarde, lamento comunicarle que no disponemos de documentación sobre sus lecturas poéticas, ya que casi todo nuestro archivo anterior a 1939 desapareció después de la guerra civil. Por tanto, la única fuente sería la prensa que usted ya ha consultado.
Por otra parte, se conservan en nuestra biblioteca listas de socios del Ateneo impresas que se editaron en algunos años. José Velarde aparece en las listas de 1886 y 1891 con el número de socio 4.267 y el dato de que ingresó en el año 1879.
Eso es todo cuanto puedo decirle. Espero que tenga suerte y reciba un cordial saludo,
Clara Herrera
Departamento de Archivo
ATENEO DE MADRID
Prado, 21 – 28014 Madrid
Tel. 91.429.17.50 (ext. 110)

lunes, 20 de enero de 2014

Carta 25ª de Zorrilla a Velarde

Desnudo (J. P. Narvaez)
25
Sábado 12 enero [Madrid]

Mi querido Velarde: he tenido unos cólicos biliosos que no me dejan hacer nada hace tres días. Antes de ellos me he pasado por el café y no he visto a V. por la ventana. Necesito de V. para pedirle consejo: contésteme V. a seguido de estos renglones a qué hora está V. en su casa, porque yo no puedo arriesgarme a estar más de hora y media o dos horas fuera de la mía. Mi mujer ha estado en cama al mismo tiempo que yo, y aún sigue.

Me habló V. y me hablaron Moguel y Correa de una comida en que debíamos acordar no sé qué trabajos en que [contaban] Vms. contar conmigo. Comer no puedo, pero contribuir al trabajo puede que sí.

Si la reunión se verifica o se ha verificado, V. puede en mi nombre aceptar todo lo que se me encomiende, pero ya estoy muy averiado y no podré ir muy lejos, aunque iré un paso más delante de lo que pueda.

Con que ¿a qué hora voy mañana domingo a su casa de V.?

El dador será un ordenanza de mi sobrino y no me dará su contestación de V. hasta hoy a las 4 de la tarde. ¿Le conviene a V. entre diez y media y once?

Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)
Marta Palenque

sábado, 11 de enero de 2014

Carta 24ª de Zorrilla a Velarde

Paseando por la playa (J. P. Narvaez)
24

Miércoles 9, Ag[os]to [¿1891?]

Mi querido Pepejo: quiero marcharme a mi casa de Barcelona, pero no quiero irme sin verle a V. Hay aquí dos o tres cosas que no comprendo, y como no tengo muchos amigos, y ninguno de quien fiarme como de V., quiero que hablemos 20 minutos.

Hoy al medio día pongo esta en el correo y supongo que la recibirá V. esta noche; mañana jueves entre 11 y 12, iré a su casa, y si de lo que con V. consulte resulta que necesito que V. me acompañe a un ministerio ¿vendrá V. conmigo?

Mis más cordiales recuerdos a la señora, besos a las chiquitinas, y suyo siempre,

Zorrilla

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008

Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)

Marta Palenque

sábado, 4 de enero de 2014

Carta 23ª de Zorrilla a Velarde

El río, el mar, el cielo
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No[viem]bre 13 [1891]

Mi querido Velarde: veinte meses hace con este en que estamos que no voy a la Academia, ni a teatro, ni al Ateneo, ni he visto aún a la reina después de mi inverosímil coronación, ni recibo más que el médico. En este tiempo he tenido tres muertes en la familia y mi mujer continúa en peligro de ella cada semana: anoche mismo la dimos por perdida al segundo desmayo, que la duró hora y media. Esto no es vida, mi querido pepejo, ni yo tengo ya más esperanza que la de no poder resistirla. Vamos al asunto.

Mañana iré por primera vez a comer con la Duquesa y el jueves iré a la Academia a ver lo que hay. Creo que se vota a Barbieri para la vacante de Alarcón, según reza el aviso de la secretaría.

Moguel vino ha verme hace mucho tiempo y yo estaba entonces, y estoy todavía, por él, sin necesidad de que V. me recordara mi deber; falta que reemplazar a Gabino Tejado y a Cañete, pero desde el escándalo de la votación de Commelerán creo que se ha convenido en que habrá una sesión secreta para ponerse de acuerdo y votar al electo por unanimidad.

Yo haré lo que sepa y pueda, pero allí no manda nadie más que Cánovas. ¿Cómo está Moguel con él?

Los médicos se oponen a que yo salga de noche, pero habiendo asistido a mi beneficio (¡!) no puedo negarme a la duquesa. Si va V. por su palacio mañana, aunque no esté convidado a la mesa, hablaremos de esto y de otras cosas.

Besos a los niños, cariñosos recuerdos a la buena moza, y suyo siempre su estúpido viejo

J. Zorrila

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)
Marta Palenque