Playa de la fontanilla
Sesenta mil satanases te lleven a ti y a tus refranes. Dime ¿dónde los hallas, ignorante, ó como los aplicas, mentecato, que para decir yo uno y aplicarle bien sudo y trabajo como si cavase?
Si no con estas razones del hidalgo manchego al socarrón de Sancho, con otras parecidas, aunque doradas como píldoras para quitarles todo amargor, increpaba yo hace algunos días á un condiscípulo mío que no pudiendo digerir el digesto, se ha dado á escribir artículos a troche y moche
- Tu eres el mentecato – me contestó – al tomar por de tanta monta asunto tan baladí. Si me escuchas con paciencia y yo acierto á explicarme, vendrá al cavo á convenir conmigo en que no hay oficio mas fácil que el de articulista, como no sea el de empleado, pues con aprender cierta rutinilla, allá van artículos á porrillo, sin tener que dar tortura al caletre con estudios y cavilaciones.



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