viernes, 28 de marzo de 2014

Recuerdos del tiempo viejo (Zorrilla)

Este libro no necesitaba prólogo: la carta del señor Velarde, con la cual va honrado, y la primera mia, contestación a ella, justifican la publicación en El Imparcial de los artículos cuya colección forma el texto de este volumen; y el motivo de coleccionarlos en él, es la demanda que de su colección me han hecho los amigos que me leen y los libreros que me venden
                Portada de la dedicatoria                                  Portada del libro
I

El poeta Zorrilla              Carta escrita por Velarde a Zorrilla

Era la tarde del 15 de Febrero de 1837. en el cementerio de la puerta de Fuencarral, un numeroso concurso apiñaba en derredor de un joven desconocido, delgado, pálido, de larga cabellera y expresivos ojos, que, acongojado y convulso, leía, ante un féretro adornado con una corona de laurel, una sentida poesía.

El concurso lo formaba todo Madrid artístico; el féretro encerraba el cadáver de Larra; el poeta era Zorrilla.

Aquella tarde fría y nebulosa fue solemne; vio la conjunción de dos crepúsculos. Un sol se alzaba en el oriente de la literatura al hundirse otro en el ocaso.

A los desgarradores acentos de (La noche buena del poeta), de Fígaro. Último canto del cisne moribundo, cuyos ecos aun estremecían el aire, se unieron los acordes del arpa de Zorrilla, primeros cantos de la alondra al alba.

España, al perder al más grande de los críticos, encontró al más popular de sus poetas.

Desde aquel día, la Fama fatigada va dando a todos los vientos el nombre del bate inmortal. Desde aquel

miércoles, 26 de marzo de 2014

Los sueños

Belén

Ya el nacimiento del niño
La familia festejó.
Todos duermen, todos sueñan;
¿Mas cuales sus sueños son?

Junto al pecho de su madre
El niño sueña con Dios,
Y ella sueña que le nutre
Con su propio corazón.

Sueña el rapaz con los juegos,
La doncella con su amor,
El padre con los fantasmas
Brillantes de la ambición,

Y el abuelo, como el niño,
En Dios sueña con fervor;
¡Que es toda la vida un sueño
Que empieza y termina en Dios!

José Velarde

sábado, 15 de febrero de 2014

Calle José Velarde (Archivo Municipal de Conil)

Numero 40

Sesión ordinaria de 2ª citación del día veinticuatro de Se[p]tiembre de mil ochocientos ochenta y ocho

Libro 68-3-137-138
Señores concurrentes
Alcalde Presidente don Antonio Sánchez y Sánchez
Teniente 1º don Pedro Bonaimeson Vicario
Teniente 2º don Agustín Moreno López
Concejal don Juan Rodríguez Calderón
Concejal don Antonio Sánchez Pérez
Secretario Accidental Diego Ramírez Ramirez
Libro 68-3-139-140
En la villa de Conil de la Frontera a veinte y cuatro de Octubre de mil ochocientos ochenta y ocho a las ocho de la noche se reunieron en la sala de sesiones de las Casas Capitulares, los señores que al margen se expresan miembros todos de su Ilustre Ayuntamiento convocados al efecto para celebrar sesión ordinaria de segunda citación mediante haberse reunido numero suficiente de concejales el Sábado anterior a la cual se dio principio ante mi el oficial primero Secretario Accidental bajo la presidencia del Sr. Alcalde Don Antonio Sánchez y Sánchez con la lectura del acta anterior que fue aprobada

Punto primero

Se presentó una instancia suscrita por varios vecinos de esta Villa a la que di lectura de orden del Sr. presidente y cuyo texto literal es el siguiente:
Al Ilustre Ayuntamiento de esta Villa de Conil= los que suscribimos de las sesiones decimos, con sus cédula personales expedidas en este pueblo de la clase y respectivamente señalada con las misma que al margen se expresa, con el mayor respeto exponemos: Que al dirigirnos hoy a nuestro municipio experimentamos completa satisfacción por el que el asunto que vamos a presentaros que se lleven a cumplimiento entraña orden cuan elevado y es de resultado mucho mas beneficioso que el de apasionada y emergencias políticas.= abogando intimo conocimiento de que las ilustre corporación conmine ha de hacer suyo el pensamiento no hemos dudado elevar las peticiones.= Don José Velarde y Yusti, nacido y criado en este pueblo ermia de la gloria del parnaso español. Sus composiciones poéticas son muchas todas selectas e informadas en los principios de amor a Dios, a la familia y de la mas sana moral y en las que se exalta su mas sus altos conocimientos de la Historia de las costumbres de la Edades y vicios de la humanidad.

Nuestro ilustrado e inolvidable Rey Don Alfonso 12º las leía todas y la oda intitulada “Fray Juan” la recitaba de memoria las ocasiones y en su confianza= Conocida leídas y con avidez buscadas son en toda España y en las Américas que hablan nuestro hermano idioma y puede decirse sin el pecado de exageración, que uno de los puntos de la Península donde menos se conoce la preciosa poesía de Don Velarde donde menos se leen donde de ella menos se habla es en este el pueblo de su naturaleza. Y de este desconocimiento y de otros y otros igualmente importantes y que conociendo nos produciría bienes que con exactitud no pueden todos fijarse, como aquel no proporcionarle también su mente no en cuerda debe culparse a determinado número de personas a consienta individuos actuales o pretéritos.
Culpa es del pueblo en general y de mucho abolengo su carácter apático, su casi ignorancia su escaso amor cívico, su poca muy afición a las letras y de nulo aprecio a todo su valor, el mérito, y el no dar testimonio ostensible de honra al que lo posee quizás por no comprender que honrándolo se honra el mismo, el pueblo mismo.= Los que han sa-
Libro 68-3-141-142

-cudido las indolencias se apremian a recompensar los trabajo de sus hijo estudiosos y aprovechados en la variada manifestaciones de ciencia y arte y pregonan su fama, y contribuyen a hacer imperecedero su nombre en actas monumentos y dándolos a calles o plazas; = no modificando el perjudicial carácter de nuestro pueblo encaminarlo por otro derrotero que no el egoísmo el indiferentismo hacerle tomar cariño a la gloria que el saber predica; prepararlo a las noble emulación eso toca hacerlo al pueblo mismo por medio de su representación al ayuntamiento que de la total colectividad es otra colectividad pequeña pero que es y debe ser compuesta de las personas mas ilustradas y mas que ilustradas  amante de todo lo que produce bienes al prosaísmo lo que alzará un none a los que no caminan aparte de que directamente tiende a que el pueblo realice lo que ya debería haber hecho siendo también al noble  fin de preparar vía, hacer crecimiento para ir sacándonos de la postración en que yacemos, por nosotros; mal expresadas pero por desgracia verdad.= Que el pueblo vea en su Consistorio el retrato de Don José Velarde, nacido y criado en Conil siendo el primero de la galería de hombres célebres de esta nada feliz villa; que sepa que es y cuando fallezca que fue eminente literato poético que lo declaren por ello predilecto hijo suyo porque las vigilias en sus estudios le hicieron adelantar más y más su preclaro talento que le rinde el homenaje de su admiración por todo esto y porque en muchas de sus composiciones directas hecho siendo también al noble fin de preparar vía, hacer crecimiento para ir sacándonos de la postración en que yacemos, por nosotros; mal expresadas pero por desgracia verdad.= Que el pueblo vea en su Consistorio el retrato de Don José Velarde, nacido y criado en Conil siendo el primero de la galería de hombres célebres de esta nada feliz villa; que sepa que es y cuando fallezca que fue eminente literato poético que lo declaren por ello predilecto hijo suyo porque las vigilias en sus estudios le hicieron adelantar más y más su preclaro talento que le rinde el homenaje de su admiración por todo esto y porque en muchas de sus composiciones directas e indirectamente descubre el entrañable amor que profesa a su pueblo; este se aficionará a lo elocuente y de entre sus individuos no faltara que le sirva de aguijón y estimulo para trabajar en la poética o en otra rama de vasto campo de saber humano aspirando a las satisfacciones que el saber produce.

No ha de dudar el pueblo del amor cariño que el Sr. Velarde tiene a la tierra en que nació cuando leas su dedicatoria a mi pueblo” para cantarnos “Mergablo”/ antiguo nombre de Conil de cuya dedicatoria no podemos resistir para lo que el objeto hace la recitación de cuatro de sus partes.=

Jamás olvido
El modesto lugar donde he nacido
De trafalgar las olas arrullaron
De mis primeros sueños la honda calma
Y después despertaron
Rugiendo a las pasiones de mi alma

¡Qué alegre acento
El de aquella campana del convento,
Que de mi pueblo se alza en la alta loma,
Cuando repica por su Virgen bella
¡Ni en San Pedro de Roma
Hay campana que suene como aquella!

Toda amargura
Se templa recordando la ventura
Que se gozara allí; y aunque se vea
El aldeano en medio de la corte,
Mirará hacia la aldea
Cual la aguja imantada mira al Norte

Hoy, pueblo mío,
A ti el acorde de mi lira envío,
Que si pintara mi pasión, tuviera
El cadencioso ritmo del - te amo -
Que entona la parlera
Ave gentil volando hacia el reclamo

Que cuando no mire el retrato del literato ni lea sus obras al pasar por la calle que lleve su nombre vea el pueblo que se honra heroicidad a aquel que recuerde que le ofreció una
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joya poco valiosa aunque proporcionada a sus haberes no a los merecimientos del que la recibe; todo ello es cumplir con justicia que no dejará de producir el bien de proporcionar a la juventud estímulos al estudio.= Y cuando esa infancia concurra a nuestras escuelas reciban como premio de sus esfuerzos n su aplicación estudiosa uno de los ejemplares de las hermosas poesías de Don José Velarde, lo manosee, lo lea, o recite a sus padres, vecinos y conocimientos, no hay que dudarlo, se enamorará del buen decir y transcurridos los precisos años dará frutos. Con consideración de lo expuesto Suplica al Ilustrísimo Ayuntamiento que se sirva tomar acuerdo:= De declarar hijo predilecto de este pueblo al eminente poeta Don José Velarde y Yusti.=  De adquirir su retrato en lienzo, y que el cuadro se coloque en la sala de sesiones. También adquirir el mayor numero posible de ejemplares de su producciones poéticas para que una colección de ellas quede en la biblioteca  del Municipio y los demás sean distribuidos en las escuelas de esta localidad a los alumnos de ambos sexos que por resultado de exámenes, sean acreedores a premios.= De adquirir unas elegantes y bien labradas escribanías y pluma de plata para ofrecérsela y entregársela a dicho poeta , con certificación literal del acuerdo, como testimonio de admiración que su pueblo rinde a su preclaro  entendimiento y asidua vigilia.= De pasional nobleza de “ José Velarde” a  una de las calles de esta Villa, tomándonos la libertad de indicar que la calle favorecida lo sea la que lleva el nombre “Botica” ya que la es que el insigne poeta nació lleva el nombre de un patriota también insigne; y que esta parte sea ejecutiva y ejecutada inmediatamente aún antes de contar con la necesaria partida en el presupuesto por que el nombre de “José Velarde” a una calle acunada costó poco mas que el de las caseta de la saturación y era lo que pusiéramos  estamos de impuesto a aranceles en su caso.= De que para los gastos que todo origine se consigne la conveniente partida que bien pudiera ser de mas de cuarenta pesetas en el primer presupuesto de gasto o ampliación que la municipalidad forme.= Y por último mandarán una comisión que sea gestora de la adquisición del retrato escribanías y pluma ejemplares de las poesías, clase de loseta y dirección de la colocación de estas para la rotulación de la calle que sean señaladas, y para que acercándose al Don José Velarde la venda a nombrar de este pueblo que es el suyo natal el testimonio de su aprecio predilecto le ofrece y reciba y haga entrega de la escribanía y pluma con la certificación del acuerdo.= Es justicia por gracia que no dudamos que el pueblo mismo se hará a si mismo y que confiados  al Ilustre Ayuntamiento pedimos. Conil de la frontera a 11 de setiembre  de 1888 = Juan Rodríguez Lobatón= Juan Medina= Juan Fernández Muñoz
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Juan Fco. Muñoz y Muñoz y Juan Moreno Camacho.


La corporación teniendo en cuenta lo razonado y justo de la modesta petición suscrita en la instancia que antecede, y considerando que el insigne poeta “ José Velarde” hijo ilustre de esta Villa se ha hecho acreedor al aprecio y consideración de todos sus paisanos de quien es orgullo y gloria por sus esclarecidas dotes de honradez y talento singular , acuerda por unanimidad variar el nombre de la calle “Botica” de esta población por el del citado poeta José Velarde nombrándole asimismo hijo predilecto de este pueblo; y que se satisfaga el gasto que ocasione dicha variante con cargo al capitulo once articulo único.

Asimismo acordó la corporación comisionar a los Sres. Don Pedro Bonaimeson y Vicario y Don Agustín Moreno López para que en representación de este Ayuntamiento gestionen la adquisición del retrato en honra del ya referido poeta, de la escribanía y pluma y de los ejemplares, tal como se pide en la ya dicha instancia formulando la cuenta correspondiente, cuyo importe se consigna en el presupuesto ordinario que forma este Ayuntamiento para el ejercicio próximo de mil ochocientos noventa o noventa y uno con objeto de poder ejecutar este acuerdo tan luego como recarga sobre el informe acta presupuesto la aprobación y supervisión
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Estas fotos son copia de las que existen en el Archivo del Ayuntamiento de Conil
Mi agradecimiento a Paco González y a Isabel González por lo mucho que me ayudaron a encontrar estos documentos

jueves, 6 de febrero de 2014

Once letras para la calle José Velarde, Ayuntamiento de Conil 1888

55

Sesión ordinaria de segunda citación del día diez de diciembre de mil ochocientos ochenta y ocho.

Punto último

Se presentó unas cuentas suscritas por Don Pablo R. Camacho almacenista de lozas y cristalería en Cádiz, importante once pesetas, valor de once letras que ha facilitado para consignar el nombre de “José Velarde” en la calle que hoy lleva el de “Botica”

La Corporación las encontró conforme acordando se formalice este pago en la forma acordada al punto primero de la sesión ordinaria celebrada por este Ayuntamiento el día veinte y cuatro de septiembre último

No habiendo mas asuntos de que tratar por orden del Señor Presidente se levantó la sesión que firman los concurrentes que saben, de que yo el secretario certifico-=

Esta acta se puede ver en el Archivo Municipal de Conil
Es de derecho agradecer a Paco González y a Isabel González las ayudas que me prestaron.

lunes, 20 de enero de 2014

Carta 25ª de Zorrilla a Velarde

Desnudo (J. P. Narvaez)
25
Sábado 12 enero [Madrid]

Mi querido Velarde: he tenido unos cólicos biliosos que no me dejan hacer nada hace tres días. Antes de ellos me he pasado por el café y no he visto a V. por la ventana. Necesito de V. para pedirle consejo: contésteme V. a seguido de estos renglones a qué hora está V. en su casa, porque yo no puedo arriesgarme a estar más de hora y media o dos horas fuera de la mía. Mi mujer ha estado en cama al mismo tiempo que yo, y aún sigue.

Me habló V. y me hablaron Moguel y Correa de una comida en que debíamos acordar no sé qué trabajos en que [contaban] Vms. contar conmigo. Comer no puedo, pero contribuir al trabajo puede que sí.

Si la reunión se verifica o se ha verificado, V. puede en mi nombre aceptar todo lo que se me encomiende, pero ya estoy muy averiado y no podré ir muy lejos, aunque iré un paso más delante de lo que pueda.

Con que ¿a qué hora voy mañana domingo a su casa de V.?

El dador será un ordenanza de mi sobrino y no me dará su contestación de V. hasta hoy a las 4 de la tarde. ¿Le conviene a V. entre diez y media y once?

Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)
Marta Palenque

sábado, 11 de enero de 2014

Carta 24ª de Zorrilla a Velarde

Paseando por la playa (J. P. Narvaez)
24

Miércoles 9, Ag[os]to [¿1891?]

Mi querido Pepejo: quiero marcharme a mi casa de Barcelona, pero no quiero irme sin verle a V. Hay aquí dos o tres cosas que no comprendo, y como no tengo muchos amigos, y ninguno de quien fiarme como de V., quiero que hablemos 20 minutos.

Hoy al medio día pongo esta en el correo y supongo que la recibirá V. esta noche; mañana jueves entre 11 y 12, iré a su casa, y si de lo que con V. consulte resulta que necesito que V. me acompañe a un ministerio ¿vendrá V. conmigo?

Mis más cordiales recuerdos a la señora, besos a las chiquitinas, y suyo siempre,

Zorrilla

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008

Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)

Marta Palenque

sábado, 4 de enero de 2014

Carta 23ª de Zorrilla a Velarde

El río, el mar, el cielo
23

No[viem]bre 13 [1891]

Mi querido Velarde: veinte meses hace con este en que estamos que no voy a la Academia, ni a teatro, ni al Ateneo, ni he visto aún a la reina después de mi inverosímil coronación, ni recibo más que el médico. En este tiempo he tenido tres muertes en la familia y mi mujer continúa en peligro de ella cada semana: anoche mismo la dimos por perdida al segundo desmayo, que la duró hora y media. Esto no es vida, mi querido pepejo, ni yo tengo ya más esperanza que la de no poder resistirla. Vamos al asunto.

Mañana iré por primera vez a comer con la Duquesa y el jueves iré a la Academia a ver lo que hay. Creo que se vota a Barbieri para la vacante de Alarcón, según reza el aviso de la secretaría.

Moguel vino ha verme hace mucho tiempo y yo estaba entonces, y estoy todavía, por él, sin necesidad de que V. me recordara mi deber; falta que reemplazar a Gabino Tejado y a Cañete, pero desde el escándalo de la votación de Commelerán creo que se ha convenido en que habrá una sesión secreta para ponerse de acuerdo y votar al electo por unanimidad.

Yo haré lo que sepa y pueda, pero allí no manda nadie más que Cánovas. ¿Cómo está Moguel con él?

Los médicos se oponen a que yo salga de noche, pero habiendo asistido a mi beneficio (¡!) no puedo negarme a la duquesa. Si va V. por su palacio mañana, aunque no esté convidado a la mesa, hablaremos de esto y de otras cosas.

Besos a los niños, cariñosos recuerdos a la buena moza, y suyo siempre su estúpido viejo

J. Zorrila

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)
Marta Palenque

jueves, 26 de diciembre de 2013

Carta 22ª de Zorrilla a Velarde

En la playa  (J. P. Narvaez)
Zarauz, 17 Oc[tu]bre [1887]

Mi querido Pepe: enfermo, aburrido y desesperado, por razones que no son para escritas, me salí de mi casa hace dos meses y estuve en Palencia y otros puntos hasta que vine aquí a cumplir malamente a Carmen Guaqui la palabra de hacerla una visita. Aquí me serené un poco, pero este cambio a una calma inacostumbrada trajo un ataque de bilis que me ha tenido unos días en cama y me ha impedido ir al congreso literario, para el cual pedí y pagué mi billete.

Como mis penas y mis afanes son íntimos y del alma, y no pueden confiarse a nadie porque ni tienen consuelo ni pueden tener remedio sino con el fin de la existencia, me los paso yo solo, humillado y oscurecido por voluntad propia.

Yo tengo la mano de Dios puesta sobre el cogote, y jamás levantaré cabeza por castigo expreso de su Divina Providencia, y como contra Dios nadie es valiente, y el suicidio no entra en mis creencias…: «velay Usted», como dicen por aquí.

En estas circunstancias en que mi alma, embargada por un profundísimo hastío, vive casi desesperada, incapaz de producir trabajo que la distraiga, es imposible que yo complazca a la viuda del malogrado Augusto Llacayo, a la cual no puedo yo abrir el infierno de mi corazón.

La escribí una vez, diciéndola q[u]e la biografía de un hombre recientemente desaparecido de entre los vivos tenía que ser escrita por un amigo intimo que pudiera dar detalles personalísimos y familiares que caracterizaran al difunto, y no podría escribirse como la de Sócrates o el padre Mariana. Ella creía que mi nombre serviría de escudo a un trabajo malo mío, y no lo ha querido entender, creyéndose desairada por mí. Ahora bien, yo tengo que hacer un trabajo oral, casi deshonroso y brutal para mi edad, con el objeto de obtener una cantidad no pequeña para dar a fin [de] año otra dirección a mi casa y pagar mis deudas, y no puedo dedicarme a más trabajo que al rápido y forzado que exige el escaso tiempo.

He aquí mi plan (para V. solo). Tengo que estar aquí hasta el 22 al 24 por aguardar cartas de Francia y de esa; el 25 iré a San Sebastian; del 26 al 27 iré a Valladolid, donde estaré dos días; y el 31 [de] octubre o el 1º de no[viem]bre caeré en Madrid. Si los condes de Guaqui vuelven cuando yo o próximamente, me hospedaré en su palacio como siempre y, si no, le avisaré dónde entonces hablaremos de todo.

Entretanto (hasta el 22) he aquí las señas:
Provincia de Guipúzcoa
A D. J. Z. en casa de los Sres. Conde de Guaqui
Zarauz

Y se acaba el papel. Cariños a la señora y que Dios los bendiga como J. Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)

Marta Palenque

viernes, 20 de diciembre de 2013

Carta 21ª de Zorrilla a Velarde

Arco de la Villa (Juan Pedro Narvaez)
21

Valladolid 12 Dic[iem]bre, [18]86

Mi querido nieto en Apolo y en la gratitud que le debo por tanto empeño como por mí ha puesto siempre por escrito y de palabras: le agradezco a V. infinito el artículo q[u]e no ha habido necesidad de poner en el imparcial, que me vuelve la espalda porque no quise darle los versos del Cantar del Romero la noche de su lectura, esto es todo. No pensemos más en él y buenas noches.

Lo de la tauromaquia [se] me ocurrió por haber encontrado el ejemplar de la de Pepe Hillo al arreglar mis papeles, pero no teniendo ya novedad no hablemos tampoco más de ello y discurriremos otra cosa.

Lo que más me aflige es el comienzo de su carta en que mienta disgustos, enfermedades y escaseces que le atormentan y por los cuales ha tenido que retrasarme noticias suyas. Yo estoy también rodeado de pesadumbre, y tan hastiado de la vida como de las letras, y muy próximo ha buscarme un agujero por donde tirarme de cabeza a la eternidad. A mí no me salva ni la bula de Meco, porque yo llevo el infierno dentro de mí mismo, y como yo me tengo [sic] la culpa, según el mundo vulgar, no tengo ni el derecho de quejarme, ni el consuelo de contar mis miserables desventuras.

Mi pena es hoy mayor al no poder ofrecer a V., no consuelos banales de palabras, sino unos cuantos puñados de pesetas con que compartir les escaseces de ambos, porque las mías en el fin de diciembre con las dos estafas que me hacen en Barcelona, [Conque] de mis obras completas ni del cantar del romero, que me le han vendido solo con 50% de rebaja, me han reducido a 25 ejemplares del cantar del romero y a mil duros que dicen que le debo, y que me demandan si me niego a seguir la publicación, bajo la base de que yo sigo dando notas y ellos sigan comiendo de el [sic] producto. ¡Vea V. qué porvenir para el 87! Pero maldita sea mi suerte, como dijo el bruto de Ducazcal, y me cago en mi alma, como yo digo. Si para el mas de enero no arrebaño, no importa cómo ni dónde, unos cantos duros que enviar a V., que a eso y más están obligados los abuelos con los nietos, y si puedo irme ahí y poner un [casucho], ya daré con uno o varios librejos que escribamos juntos y le den a V. al menos la mitad de un pan y el pico de mi discutida y trabajosamente arrancada pensión. Y basta de esto porque obras son amores, que no buenas razones.

Mi sobrino Esteban Escobar, a quien V. conoce, irá a ver a V. a su casa y le buscará en el Ateneo para que le ayude a V. a enviar el ejemplar de los Gnomos a la duquesa a Lisboa, porque el apoderado de su palacio no ha querido ni recibir a Esteban, ni encargarse de enviarle el libro. Ya sabe V. que la soberbia de los señores suelen encargarse de tenerla por ellos sus criados, y yo debo a la duquesa el 1er ejemplar, que si queda en su casa hasta que vuelva puede que le reciba en el valle de Josafat. V. por sí mismo o por alguno de sus íntimos puede averiguar su dirección en Lisboa y Esteban se lo certificará. Ya que yo tengo la pensión del Gobierno, más que nunca quiero ser cortés con la duquesa, no vaya a pensar nadie que lo era mientras ella me pensionaba y ahora hago con ella lo que Ortega Munilla con nosotros. No hay más papel. Adiós cariños, besos, abrazos, y suyo

Zorrilla

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008

Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)

Marta Palenque

domingo, 8 de diciembre de 2013

Carta 20ª de Zorrilla a Velarde

Las dos torres (J. P. Narvaez)

20


Valladolid, [Octubre] 12 [18]86

Sr. D. José Velarde

Mi queridísimo amigo: no le he podido escribir a V. antes porque el frío del camino, el temporal endemoniado que aquí reina y las nieblas húmedas [ilegible] me han exacerbado los dolores y me han producido unos reumas en los brazos que ni puedo fijar la atención en nada ni puedo mandar a los dedos rebeldes el servicio de la pluma

De negocios nada le digo, porque Yosoya un bruto abandonado de Dios y del sentido común, y estoy destinado a vivir mal a morir peor, sin haber logrado nunca nada de lo que pueda hacerme cinco horas feliz sobre la tierra.

Dígame V. algo de cómo quedé y me dejó V. con Ángela Medinaceli, que yo supongo que bien, por haber dejado tan buen abogado.

No pudiendo trabajar estos días, me he entretenido en pasar papeles y libros a unos nuevos estantes, y entre muchas cosas inútiles me he encontrado una tauromaquia de Pepe-Hillo, impresa en 1796 en Cádiz, con un retrato del diestro, grabado en madera que no hay narices con que verlo. Yo no recuerdo ya si la tauromaquia de Montes (que se la escribió Serafín Calderón) hace mención de esta de Joseph delgado (alias) Illo y supongo que de ella no hay propiedad ninguna. Me ocurre, si con los tres o cuatro artículos de V. y Navarrete, uno Mío dirigido a los dos, y unas cuantas páginas de barbaridades comparando el antiguo aplomo y la antigua sencillez de la escuela vieja con los quiebros y menos inverosímiles, y la prolongada e insensata faena de los diestros actuales, y dando media docena de zurras a los cronistas taurómacos, y a los diestros y a los empresarios, y a los ganaderos y al público, so pretexto de comentar el arte de torear de Pepe Hillo, podríamos hacer un libro que nos valiese más que todos los que, mal o bien, han de llevar nuestro nombre a la gente venidera. Piénselo V. y si la tauromaquia de Hillo no está reimpresa procurándome no me [ilegible] de toreros que se publicó hace años recién venido yo de Méjico yo le haré a V. un plan muy sencillo para agenciarse [ilegible] a costa ajena que [ilegible] en el mismo modo [ilegible].

¿Cómo está la señora? ¿Cómo los muchachitos?

A mí se me debe de haber muerto el apoderado de Roma, porque ni [a]parece mi sueldo ni contesta nadie a un telegrama con repuesta pagada que envié hace dos días.

No hay más papel. Cariños a todos chicos y grandes, y suyo siempre

Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008

Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891).

Marta Palenque

sábado, 30 de noviembre de 2013

Carta 19ª de Zorrilla a Velarde

Gabriel de la Riva
19

Viernes 18 [¿1885 Madrid?]

Mi querido Velarde: yo estoy malo y harto ya de tanto disgusto como me llueve. Es preciso que nos veamos.

Ángela ha venido: yo voy a enviarla no más una tarjeta para que sepa dónde estoy, no tengo derecho a otra cosa no habiéndome contestado a la carta última, que ella misma me pedía que la enviara por medio de Mesa, su apoderado aquí, y cuya carta estoy seguro que no ha recibido.

Necesito pues su consejo de V. que es el único que está al tanto de mi posición con ella, sin aclarar la cual no puedo dar paso sin arriesgarme a resbalar.

Mañana sábado iré antes de las 12 a ver a V. si no voy esta tarde antes de esta carta.

Mil cariños y suyo

J: Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891).
Marta Palenque

lunes, 25 de noviembre de 2013

Carta 18ª de Zorrilla a Velarde

El puente de madera (Narvaez)
18

Miércoles 24 [Madrid, ¿1885?]

Mi querido Velarde: desde el día que estuvo V. en el hotel no tuve mejoría alguna. Como el lunes llovía, no me atreví a ir por la noche a casa de la Duquesa; ayer martes salí, por los enojados negocios que traigo, a ver al abogado y al médico y tuve que acostarme a las seis de la tarde. Son las10 y media y me siento para escribirle a V. porque mi pobre mujer dice, y dice bien, que, no pudiendo hacerme aquí ninguna operación en la boca por la inflamación y la neuralgia, mejor cuidado estaré en mi casa que en un hotel, y esto me lo dice en carta que me trae el inspector de los caminos de hierro, tío de la demoiselle de compagnie de mi mujer, con billete y orden de acompañarme en el tren primero que salga.

Por la letra comprenderá V. mi estado febril: no puedo sujetar la mano, creo que llega la caducidad en tren exprés.

Diga V. pues a la primorosa Duquesa que no me he atrevido a presentarme en sus salones con la cara entrapada y la barba mal echa; su servidumbre me hubiera tal vez tomado por un escapado del hospital, y sus amigos comensales por la estatua del comendador que había pasado por una carbonería en vez de atravesar la [marco] de la casa de Don Juan. Dígale a V. pues a mi gentil amparadora que, con la faz presentable y los versos legibles, ya no la asustaré y haré un poco mejor figura en el mes de noviembre cuando vuelva a ponerme a sus pies, y que, entretanto, a uso de nuestros abuelos, que

la beso las manos,
más que en su palma
no oso yo besar nada
más que su alma.

Y con cariño y besos a los niños y mis recuerdos a la Señora, le envía un abrazo su viejo

J. Zorrilla.

Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891).
Marta Palenque