Sevilla 8 Julio [18]78
Querido Luis: Anoche con gran placer, recibí su carta, las predicciones de Benjumeda se han cumplido en parte; espero que no se acaben de cumplir. Este (Benjumeda) se marchó a Cádiz aun no sabiendo adonde dirigirse definitivamente. A última hora pensaba irse a Rota. Está medio-grillado con los viajes.
Algo diera por conocer lo que V. lleva escrito, no me consuelo con la esperanza de verlo pronto. En este pronto soy impaciente, egoísta y mente curioso.
Hoy Hablando con Álvarez, que tanbien está impaciente, me preguntó si sabía algo de su obra de V.; y yo le contesté que sí, que sabía que era buena, porque tengo tal fe en V., y V. lo sabe que a ojos cerrados pongo mi firma y mi cabeza y mi fortuna (venidera) a que es buena, rebuena rebuenísima.
(Nota) No haga V. caso de mi lenguaje epistolar. Estoy de café, diciendo lo que siento disparatadamente.
La obra que está V. haciendo, amigo mío es dificultosísima hay que salvar en ella escollos formidables y solo el buen gusto el tacto, la dirección y el ingenio de V. puede darle cima.
El porqué V. lo sabe y creo que de él hablamos. Hay que huir de la adulación, sin ser grosero ni seco, sentir sin sensiblería, tocar los registros de la ternura y del entusiasmo, ser a veces épico, a veces bucólico, a veces filósofo y siempre digno y elevado.
Son personajes no son entes imaginarios, los hemos visto de cerca y no se le pueden dar otras proporciones que las que realmente tienen so pena de caer en el ridículo.
A la pobre niña no se la puede cantar mas que como a una flor, mejor dicho como a un capullo que tronchó el huracán. Que la inocencia y la juventud, nada mas. No tuvo tiempo ni para ser buena ni para ser mala, ni dio pruebas de talento ni de virtud (que es fuerza) por que la inocencia no es la virtud, como no lo es el pudor, conocimiento del pecado, menos meritorio a mi ver que la inocencia que no se ruboriza.
La inocencia es la bondad y no la virtud.
Por eso Dios es bueno y no es virtuoso por que siendo esencialmente bueno, no tiene que vencerse para ser virtuoso.
Los niños son buenos son inocentes.
La reina fue buena
Nota: Déjeme V. que diga cuantos disparates se me ocurran y no haga caso: figúrese V. que estamos en el café:
Y prosigo: Al rey tampoco puede dársele las proporciones de un héroe de novela. Muy niño raquítico de figura, ni antecedente de valor ni de talento, fuere también ridículo, tratarlo como lo hace la gaceta: La alta penetración de S, M. Los delicados sentimientos. La profundidad, La Precisión λ λ. Ese culto externo no es para un poeta es solo para un periódico ministerial, o para los oficios y alocuciones del gobierno.
Aquí el drama está en lo que los personajes tienen de humano, en las pasiones que han latido en su pecho. El trono y todos sus accesorios son el mareo grandioso de un tierno y dulce cuadro pero nada mas que el marco.
Las mismas pasiones en otros sujetos de otra escala social forman el mismo drama mas bien el mismo cuadro; pero sin la ventaja de la moldura.
Tiene un escollo la obra difícil de salvar y en la opinión del público, contraria al autor, cuanto quiere hacerse partícipe del dolor de los héroes de su obra
Yo creo que debe V. hacerlo sentir a ellos mucho, muchísimo porque eso es verdadero; pero no dársela de que siente porque nadie lo creerá y no viene a cuento si no es para adular.
La obra es un pequeño poema delicioso lo objetivo debe superar a lo objetivo.
El poeta debe hablar poco. Encomiéndelo todo a los personajes y haga él solo reflexiones filosóficas sobre los inestables y perecederos de la ilusiones sueños esperanza λλ. Y quién dice de esto de otras cosas, pero sin caer en la sensiblería o en la mentira del sentimiento.
En cambio hay espacio para hacer las galas de la poesía. Yo no dudo un momento que V. ha de superar esas dificultades y que nos ha de dar una obra maestra.
Hace días que no escribo nada lo de Núñez de Arce me ha desconcertado y ya no pienso en el libro de los trovadores.
Hoy se me ha ocurrido hacer un poema pero lo he concebido tan grande que ni aun con la imaginación lo puedo abarcar. Hacer la epopeya del siglo con todas sus luces y sus apagones, dolores y placeres λλ
Esta idea es una locura y estoy seguro que de empezar la obra la dejaría sin acabar por falta de fuerzas.
A Cavestany no le he vuelto a ver.
Álvarez me encarga mil cosas para V.
No deje V. de escribirme y le darme noticias de su obra.
Sabe V. lo mucho que le quiere su amigo af[ectísi]mo
Pepe
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla
jueves, 3 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
3ª Carta de José Velarde a Luis Montoto
Sevilla 18 Julio 1878
Querido Luis: sesiones nocturnas en el Ayuntamiento y un humor de todos los diablos son las cusas que han motivado mi tardanza en contestar a su muy grata del 14
No quiero contestar a la primera parte. Cuanto le digo a V de su talento λλ lo repito con presunción ante todo el mundo convencido de que es una verdad. ¿Estaré engañado? No! Seguramente.
Cada vez más voy enamorando más de su obra de V. Se va desarrollando admirablemente. ¡Cuantas ganas tengo de conocerla!
Cavestany ha concluido el drama y mañana o pasado nos lo leerá a Paco y a mí en su casa.
Como anda loco con un drama que ha imaginado y que está en vías de plasmar se ha hecho discípulo de Moreno Gil y partidario acérrimo de sus dotes dramáticas.
Tanto lo alaban el y Cavestany que casi me hallo tentado a creer que es un tesoro escondido. Así lo pintan ellos.
Yo no escribo nada. Ahora estoy sembrando es decir, leyendo, y muy desanimado.
Amigo mío soy un animal. Cuando leo a los buenos escritores a los verdaderos talentos me quedo anonadado.
Estoy leyendo a Chateaubriand. ¡Que talento! ¡Que erudición! ¡Que estilo! ¡Que grandeza! ¡Que poco valemos en España!
¡Cuando comparo a los literatos españoles con los franceses, que pigmeos me parecen los primeros!
Fuera de Cervantes y Calderón ¡que potrera, que soledad, que desolación en nuestra literatura!
Boileau, Racine, Brosmet , Marrimont, Voltaire, Rameau, Fenelon, La Bruyere, Pascal, Descartes, Montesquieu, Condorcet, Moliere, Malherber, Diderot, Mirabeau, Verguiaud, Madoz, Sevigne, Rolland, Stael, Recamier, Napoleón, Chateaubriand, Lamartine, Dumas, Víctor Hugo, Sue, Seríbe, Sardón, Verne, Flan Marion, y mil y mil mas. ¡Que cielo tan cuajado de astros!
Eso es literatura, no la de nuestros clásicos plagio vergonzoso y enteco y enfermizo sin objeto, sin idea, de los maestros griegos y latinos.
La verdad amigo Luis cuando lee V. a nuestros mejores poetas no se cree que puede remontarse a su altura? Y cuando lee a Víctor Hugo no se anonada?
Acabo de leer la última novela de J. Valera “Pasarse de hito” ¡Que obra más lamentable! ¡Que escepticismo mas cruel! ¡Que cinismo!¡Que falta de imaginación! Salvo el lenguaje atildado, rebuscado y arcaico; pero castizo la obra es una pequeñez monstruosa. No hay caracteres, no hay trama, no hay más que un realismo desvergonzado y una inverosimilitud que dan lástima. Y ese es nuestro primer novelista! Medrados estamos con su novela. Ya la leerá V. y convendrá conmigo que Sr. Se goza en pintar el mal y nada más que el mal, como si en el mundo no hubiera virtud. Porque amigo, el realismo de la época es el mal; por realismo entienden los muy brutos de nuestros contemporáneos el vicio y nada más que el vicio la desvergüenza. ¡Como si la virtud no tuviera tanta realidad como el mal! No hay un personaje en la tal novelita que no sea un dechado de infamia. Sor Mama hitos o quiere que lo sean y son unos necios dignos de un presidio.
Hablan como académico, discretean como unos ergotistas, todos los personajes, machos y hembras y luego obran como unos estúpidos. Tentado estaba a escribir una crítica pero no se hacerla, y si la hiciera no la insertarían en ningún periódico, y si me la insertasen, el mundo todo se me echaría encima y yo sería el bruto, y el animal y el diablo que nos lleve a todos.
No deje V. de escribirme seguidamente perdonándome la tardanza, y sígame explicando su obrita.
Adiós, amigo mío, gracias por el beso a la chiquitina, que está muy bonita y que quiere que V. la conozca y recite un buen abraso de su amigo que lo quiere mucho.
Pepe
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla
Querido Luis: sesiones nocturnas en el Ayuntamiento y un humor de todos los diablos son las cusas que han motivado mi tardanza en contestar a su muy grata del 14
No quiero contestar a la primera parte. Cuanto le digo a V de su talento λλ lo repito con presunción ante todo el mundo convencido de que es una verdad. ¿Estaré engañado? No! Seguramente.
Cada vez más voy enamorando más de su obra de V. Se va desarrollando admirablemente. ¡Cuantas ganas tengo de conocerla!
Cavestany ha concluido el drama y mañana o pasado nos lo leerá a Paco y a mí en su casa.
Como anda loco con un drama que ha imaginado y que está en vías de plasmar se ha hecho discípulo de Moreno Gil y partidario acérrimo de sus dotes dramáticas.
Tanto lo alaban el y Cavestany que casi me hallo tentado a creer que es un tesoro escondido. Así lo pintan ellos.
Yo no escribo nada. Ahora estoy sembrando es decir, leyendo, y muy desanimado.
Amigo mío soy un animal. Cuando leo a los buenos escritores a los verdaderos talentos me quedo anonadado.
Estoy leyendo a Chateaubriand. ¡Que talento! ¡Que erudición! ¡Que estilo! ¡Que grandeza! ¡Que poco valemos en España!
¡Cuando comparo a los literatos españoles con los franceses, que pigmeos me parecen los primeros!
Fuera de Cervantes y Calderón ¡que potrera, que soledad, que desolación en nuestra literatura!
Boileau, Racine, Brosmet , Marrimont, Voltaire, Rameau, Fenelon, La Bruyere, Pascal, Descartes, Montesquieu, Condorcet, Moliere, Malherber, Diderot, Mirabeau, Verguiaud, Madoz, Sevigne, Rolland, Stael, Recamier, Napoleón, Chateaubriand, Lamartine, Dumas, Víctor Hugo, Sue, Seríbe, Sardón, Verne, Flan Marion, y mil y mil mas. ¡Que cielo tan cuajado de astros!
Eso es literatura, no la de nuestros clásicos plagio vergonzoso y enteco y enfermizo sin objeto, sin idea, de los maestros griegos y latinos.
La verdad amigo Luis cuando lee V. a nuestros mejores poetas no se cree que puede remontarse a su altura? Y cuando lee a Víctor Hugo no se anonada?
Acabo de leer la última novela de J. Valera “Pasarse de hito” ¡Que obra más lamentable! ¡Que escepticismo mas cruel! ¡Que cinismo!¡Que falta de imaginación! Salvo el lenguaje atildado, rebuscado y arcaico; pero castizo la obra es una pequeñez monstruosa. No hay caracteres, no hay trama, no hay más que un realismo desvergonzado y una inverosimilitud que dan lástima. Y ese es nuestro primer novelista! Medrados estamos con su novela. Ya la leerá V. y convendrá conmigo que Sr. Se goza en pintar el mal y nada más que el mal, como si en el mundo no hubiera virtud. Porque amigo, el realismo de la época es el mal; por realismo entienden los muy brutos de nuestros contemporáneos el vicio y nada más que el vicio la desvergüenza. ¡Como si la virtud no tuviera tanta realidad como el mal! No hay un personaje en la tal novelita que no sea un dechado de infamia. Sor Mama hitos o quiere que lo sean y son unos necios dignos de un presidio.
No deje V. de escribirme seguidamente perdonándome la tardanza, y sígame explicando su obrita.
Adiós, amigo mío, gracias por el beso a la chiquitina, que está muy bonita y que quiere que V. la conozca y recite un buen abraso de su amigo que lo quiere mucho.
Pepe
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla
martes, 25 de enero de 2011
2ª Carta de José Velarde a Luis Montoto
Sevilla y 12 Julio [18]78
Mi muy querido Luis: anoche recibí su muy grata que me ha conturbado mucho por lo donosa y mucho me ha satisfecho por lo franca y expresiva.
No se por qué ha de pensar V. que su libro ha de ser un serpentón, cuando guarda todas las reglas y se halla ajustado a una pausa clásica. No serpentín, maravilla será si corresponde lo inspirado a lo bien proporcionado y medido.
Yo tengo de ello completa seguridad y de antemano lo disfruto bueno, buenísimo.
Dios le inspire a V. porque el trabajo es difícil y haga que salga el libro como yo deseo, que aun mejor había de salir de lo que V. quisiera; tal es de grande mi empeño.
Tan desconfiado como soy en todo lo que hago; tanta confianza tengo en cuanto V. hace. Una palabra de V. basta para que yo rompa un trabajo mío o lo enmiende o lo considere bueno, y tengo a gran ventura su amistad, que me presta sabias advertencias y buenos consejos; y casi creyera que el interés me hace amigo de V. si no mostrara otro estimulo mas noble en el alma, y si los lazos de una cierta simpatía no me uniesen a V.
Yo amigo mío, no quise darle consejos en mi carta; escribí lo primero que se me vino al magín y seguí escribiendo y para no arrepentirme, ni leer la carta la eché al correo así es que ni siquiera recuerdo los disparates que le endilgué a V. en ella.
Si pudiera darle consejos lo haría muy de veras; pero V. sabe que yo se poco, que si escribo algo bueno es por intuición; y que mi carácter no se presta. Yo haría un crítico endiablado.
El plan de su buen libro me parece magnifico y muy apropósito para que V. luzca sus dotes poéticas que son singularísimas. Veo que va a tener mas dimensiones de lo que creíamos y que en vez de folleto va a salir un libro que contará quizás de 7.000 versos.
No deje V. de darme pormenores de todo que aunque yo no pueda aconsejarle, gozo mucho en saber lo que V. hace y le cobro a sus trabajos idéntico cariño que a los míos.
Yo quisiera hallarme junto a V. o al menos que pasásemos un rato como los del café todos los días para ir componiendo los trabajos acabados de hacer, tal como acontecía con mis leyendas, que V. a medida que iban saliendo de mi caletre, la iba conociendo; pero me contentaré con cargármela enterita el primer día que ponga V. el pie en Sevilla.
El café poco concurrido. Cavestany no ha vuelto a el; Benjumeda se fue, Álvarez no ha ido dos días por estar con jaqueca y cuando va llega tarde; Solo Concha Sierra me ha acompañado estas mañanas.
Nada he escrito ni he pensado en escribir estos días. Estoy de muy mal humor.
De mi libro todavía no hay nada. Ayer u hoy se habrá mandado a los periódicos de Madrid, pues Álvarez esperó a que empezara este mes para hacer el envío y para colmo de males, mandó el cajón y se le olvidó mandar el talón con el cual había de recogerse.
Veremos si se ocupan de él; yo lo creo muy difícil; pues nadie se fija hoy en libros de poesías y menos sin recomendación. Campoamor me contestó a vuelta de correo dándome las gracias y sin haber leído el libro Coello también diciéndome que mi libro le va ha dar fuerza hasta para ser hombre honrado.
Esto es todo
Mil cosas de Álvarez.
Adiós, Amigo Luis, coma V. mucho y pasee bastante para ayudar con el bienestar del cuerpo al espíritu fatigado por el trabajo tan continuado y reciba un fuerte abraso de su amigo que lo quiere
Pepe
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla
Mi muy querido Luis: anoche recibí su muy grata que me ha conturbado mucho por lo donosa y mucho me ha satisfecho por lo franca y expresiva.
No se por qué ha de pensar V. que su libro ha de ser un serpentón, cuando guarda todas las reglas y se halla ajustado a una pausa clásica. No serpentín, maravilla será si corresponde lo inspirado a lo bien proporcionado y medido.
Yo tengo de ello completa seguridad y de antemano lo disfruto bueno, buenísimo.
Dios le inspire a V. porque el trabajo es difícil y haga que salga el libro como yo deseo, que aun mejor había de salir de lo que V. quisiera; tal es de grande mi empeño.
Tan desconfiado como soy en todo lo que hago; tanta confianza tengo en cuanto V. hace. Una palabra de V. basta para que yo rompa un trabajo mío o lo enmiende o lo considere bueno, y tengo a gran ventura su amistad, que me presta sabias advertencias y buenos consejos; y casi creyera que el interés me hace amigo de V. si no mostrara otro estimulo mas noble en el alma, y si los lazos de una cierta simpatía no me uniesen a V.
Yo amigo mío, no quise darle consejos en mi carta; escribí lo primero que se me vino al magín y seguí escribiendo y para no arrepentirme, ni leer la carta la eché al correo así es que ni siquiera recuerdo los disparates que le endilgué a V. en ella.
Si pudiera darle consejos lo haría muy de veras; pero V. sabe que yo se poco, que si escribo algo bueno es por intuición; y que mi carácter no se presta. Yo haría un crítico endiablado.
El plan de su buen libro me parece magnifico y muy apropósito para que V. luzca sus dotes poéticas que son singularísimas. Veo que va a tener mas dimensiones de lo que creíamos y que en vez de folleto va a salir un libro que contará quizás de 7.000 versos.
No deje V. de darme pormenores de todo que aunque yo no pueda aconsejarle, gozo mucho en saber lo que V. hace y le cobro a sus trabajos idéntico cariño que a los míos.
Yo quisiera hallarme junto a V. o al menos que pasásemos un rato como los del café todos los días para ir componiendo los trabajos acabados de hacer, tal como acontecía con mis leyendas, que V. a medida que iban saliendo de mi caletre, la iba conociendo; pero me contentaré con cargármela enterita el primer día que ponga V. el pie en Sevilla.
El café poco concurrido. Cavestany no ha vuelto a el; Benjumeda se fue, Álvarez no ha ido dos días por estar con jaqueca y cuando va llega tarde; Solo Concha Sierra me ha acompañado estas mañanas.
Nada he escrito ni he pensado en escribir estos días. Estoy de muy mal humor.
De mi libro todavía no hay nada. Ayer u hoy se habrá mandado a los periódicos de Madrid, pues Álvarez esperó a que empezara este mes para hacer el envío y para colmo de males, mandó el cajón y se le olvidó mandar el talón con el cual había de recogerse.
Veremos si se ocupan de él; yo lo creo muy difícil; pues nadie se fija hoy en libros de poesías y menos sin recomendación. Campoamor me contestó a vuelta de correo dándome las gracias y sin haber leído el libro Coello también diciéndome que mi libro le va ha dar fuerza hasta para ser hombre honrado.
Esto es todo
Mil cosas de Álvarez.
Adiós, Amigo Luis, coma V. mucho y pasee bastante para ayudar con el bienestar del cuerpo al espíritu fatigado por el trabajo tan continuado y reciba un fuerte abraso de su amigo que lo quiere
Pepe
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla
sábado, 15 de enero de 2011
Un alma en el mar
Desde mi ventana
¿Por qué mientras todos brindan
Cantando y riendo al par,
Aquella mujer hermosa
Tan triste y callada está?
Es ¡ay! que la Noche-Buena
Es noche de tempestad,
Y el hijo de sus entrañas
Los mares cruzando va
José Velarde
domingo, 9 de enero de 2011
Juan Ramón Jimenez pariente de Velarde
El 23 de diciembre de 1881 nació Juan Ramón Jiménez a las doce de la noche en el número 2 de la calle de la Ribera de Moguer, un pueblecito de la provincia de Huelva. Por ser las doce y vísperas de Navidad, él creyó haber nacido la misma Nochebuena y así lo dijo en numerosas ocasiones.
Fue el último hijo de Víctor Jiménez y de María de la Purificación-Mantecón. Sus tres hermanos mayores son Ignacia (hija de don Víctor y de su primera mujer, fallecida, doña Emilia Velarde que era familia del poeta gaditano José Velarde), Victoria y Eustaquio.
Enlace Junta de Andalucía y Centro Virtual Cervantes
Fue el último hijo de Víctor Jiménez y de María de la Purificación-Mantecón. Sus tres hermanos mayores son Ignacia (hija de don Víctor y de su primera mujer, fallecida, doña Emilia Velarde que era familia del poeta gaditano José Velarde), Victoria y Eustaquio.
Enlace Junta de Andalucía y Centro Virtual Cervantes
sábado, 1 de enero de 2011
viernes, 24 de diciembre de 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
La colección epistolar de la Real Academia Española de Marta Palenque
Pilas de la Chanca
Boletín de la Real Academia Española Tomo LXXXVIII Cuaderno CCXVIII Julio-Diciembre de 2008
Cartas de José Zorrilla al poeta José Velarde (1881-1891)
Marta Palenque
jueves, 9 de diciembre de 2010
Juan Francisco Montoro y Enrique Cabeza
Donación de un retrato del poeta José Velarde, a Raices Conileñas
Conil. El Sábado se realizó formalmente la cesión de un retrato del poeta José Velarde, obra del pintor Juan Francisco Montoro, al museo Raíces Conileñas. Su propietario, Enrique Cabeza, quiso que visitantes y conileños disfruten del cuadro; de ahí su donación a la pinacoteca.En el acto se firmó un documento que refleja la cesión, en el que estuvo presente - entre otros - el alcalde y presidente del patronato, Antonio Roldán.
martes, 7 de diciembre de 2010
Tempestades de Jesús Bustelo homenaje al poeta José Velarde
Desde la entrada a la Chanca
TempestadesSigue la lucha, porque nunca es tarde,
y la Victoria no la da la suerte,
pues como dijo el gran José Velarde:
"La gloria es grande, si la lucha es fuerte"
Si ante los golpes de la vida adversos
tu espíritu la tempestad agita,
sabe que el alma (escrito está en sus versos)
"Cobra en la edversidad fuerza infinita".
Cuando el dolor inmenso tu fe firme
defícilmente a soportar alcanza,
su voz viene a decirte y a decirme:
"La tormenta es presagio de bonanza"
Si los colores de tus sueños ceden
y se ha nublado el cielo de tu vida,
hoy sus palabras ayudarte pueden:
"Brilla el iris en nube ennegracida"
Y si en tus soledades no has dejado
una puerta que a la verdad se abra,
"El error de su altar cae desplomado
al golpe inmaterial de la palabra"
Sigue tu lucha, porque nunca es tarde,
y la Victoria no la da la suerte,
pues como dijo el gran José Velarde:
"La gloria es grande, si la dicha es fuerte".
Jesús Bustelo Jerez
Se publicó en la revista Azahar
sábado, 6 de noviembre de 2010
Saluda del Alcalde de Conil en la página del Ayuntamiento
Antonio J. Roldán Muñoz
Saludo del Alcalde Estimado Visitante:
Estas páginas pretenden ser una ventana abierta para que todos los ciudadanos conozcan mejor nuestra ciudad y perciban una mayor cercanía de la administración.
Iniciamos esta andadura con el propósito constante de facilitar la más completa información, y que día a día este medio viva un continuo flujo de contenidos para que, como Conil de la Frontera, sea un signo de evolución constante, producto del esfuerzo de todos los colectivos.
Este proyecto está abierto a todo tipo de aportaciones, ilusionante sería que entre todos consiguiéramos que cada visitante sintiera el reflejo de la identidad del pueblo, su historia, su cultura, su gastronomía, su hospitalidad y su actividad económica.
Creo que no hace falta recordarle que todos los servicios municipales están a su disposición, porque como ciudadano, es la razón de ser de toda institución; no lo dude, háganos llegar todo tipo de quejas o sugerencias, necesitamos su colaboración.
"Que quien navegue por estas sendas de la era tecnológica no deje aprovechar la oportunidad de hacerlo por nuestras costas y que las visitas virtuales se conviertan en reales"
Me despido con un saludo y de la mano de José Velarde, poeta local, (1848-1892)
"Mirando al mar, y viéndose en el río,
las horas en que lo alza la marea,
al fin del pueblo, entre feraz plantío,
una casa blanquea"
D. Antonio Roldán Muñoz
Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Conil de la frontera
Este es el enlace de la página del Ayuntamiento de Conil
lunes, 25 de octubre de 2010
Velarde en el Verano 2010
Presentación de las obras de Velarde
El día 30 de Junio en el patio del Ayuntamiento de Conil,con la participación del Alcalde Antonio Roldan la concejala de cultura Carmen Antoranz y Joaquin Recio, se presentó el Verano Cultural con el lema "Conil lee en la playa", en el que participa activamente la editorial "Atrapasueños".
Entre los muchos actos programados se presentó el facsimil de las obras de José Velarde que edita Extramuros, y que presentaron Manolo Iglesias, junto con José Luis Rubio que habló de la vida del poeta y Pepe Gil que contó otras historias menos conocidas sobre su vida y su obra.
Diario Trafalgar
Viernes 9 de Julio del 2010
Para ver fotos del acto este es el enlace
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










