viernes, 30 de septiembre de 2011

12ª Carta de Lucia Castro viuda de Velarde a Luis Montoto

Madrid Abril 28/911
Sor. Dn. Luis Montoto
Muy Sor mio y amigo distinguido; Recibo su grata del 26 cuando me disponía a escribirle acusándole recibo de su libro, cuyo prólogo me ha encantado así como los comentarios de que van adornados los refranes y que me prueban lo bien que juzgaba a V. mi inolvidable Pepe, admirándole tanto por imaginadisimo poeta, como como por eminente y erudito eritreo.
Maltrecha por mis padecimientos y ocupada con los últimos detalles de la edición, no he podido terminar su interesante libro, y como por mi triste ignorancia nada me atrevería a decir sobre tan preciada obra, me limito a darle gracias mil y demostrarle mi gratitud por la sentida y delicada dedicatoria con que me honra.
Mucho lamento que haya V. estado enfermo, yo con el crudo y tenaz invierno lo he pasado tan mal que he quedado en un estado nervioso que en nada puedo fijarme sin gran trabajo, por que paso semanas enteras sin lograr el sueño como no sea con morfina.
Por esto retrasé el escribirle que lo hago hoy desatinadamente, pues quería advertirle que tenía una tregua para su trabajo sobre nuestro Pepe, razones de economía mas claro, la esperanza de que paguen la edición, me hace retrasarla y por eso me disponía hoy a decírselo, y me apresuro a contestarle para que sin dejarlo de la mano lo haga con mas descanso; que ya cuidaré cuanto orille este asunto darle la fecha fija.
Por mi precipitación al escribirle y tener que copiar mucha parte del original que me pide no se lo envío hoy, lo tendrá todo a la mayor brevedad.
Sino me juzga impertinente le diré que al revolver los papeles y apuntes de “Alegría” encontré el último canto planeado y aun comenzada la descripción del Invierno; que como hace tanto tiempo di a V. datos y apuntes, no recuerdo si envié estos aunque creo indiqué a V. el deseo de que lo terminara en verso o prosa sobre lo que el pobrecito dejó trazado.
Estoy tan desmemoriada y con tales desvanecimientos que nada recuerdo de esto en concreto.
Si V. pusiera coronamiento a este poemita que fue de tanta pena para el no dejarlo terminado;
Como esto lo veo demasiado exigente, si por lo menos pusiera V. una nota explicatoria de lo que falta.
Sino mi hijo Alfonso que tiene aficiones pudiera acabarlo, pero le temo tanto a lo mal que lo hará tanto por su inexperiencia y poca cultura, como por el ambiente modernista que tan trastornada trae a toda la juventud, y del que poco se libran.
También encontré autógrafos muy interesantes entre ellos varias cartas de Zorrilla, pero una tan notable en que dice tales alabanzas y en que términos tan de crítica juzgándole como el 1er poeta de la 2ª mitad de siglo XIX que no se si sería bien poner algún párrafo o publicar el fascículo pues creo daría yo a V. datos de que Pepe fue quien con un articulo en “El Imparcial” sobre Zorrilla y sus gestiones y exposición en las Cortes, le rehabilitó en su pensión de Estado, que le habían suprimido y le proporcionó grandes auxilios del entonces ministro de fomento (Conde de Toreno) y de su editores de Barcelona, por lo que el gran Poeta dedico a nuestro Pepe sus “Recuerdos del tiempo viejo” y esta es la carta mas interesante al remitirle el ejemplar en que pone como prólogo el artículo de mi marido q.e.p.d.
También me han dicho que Gines de los Rios, Balaguer, el P. Blanco y Valera hablan de el en sus juicios sobre la literatura contemporánea, nada de esto conozco.
Perdóneme si hoz molesta o exigente en gracia de mi afán por la gloria de mi Pepito y de lo mal que estoy de la cabeza y lo a escape que escribo y digan lo que quiera de todo lo que le digo, pues lo que V. no conozca o sepa ya indagaré por aquí valiéndome de amigos o de mis hijos.
Que V. se ----- y reponga del todo, gracias mil por el amor con que trata este asunto, que Dios se lo pague como yo se lo agradezco, y él que desde el cielo lo verá, y reiterándole perdones por tan latosa carta es de V. siempre reconocidísima y ferviente admiradora qlblm
Lucia C Vda. de Velarde
Mis hijos le saludan afectuosos.
Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla

miércoles, 21 de septiembre de 2011

En el aniversario de la muerte de Alfonso XII


                               Torre Castilnovo
I

Esperanza y anhelos juveniles,
Gloria, fortuna, alteza soberana,
Talentos y osadías varoniles,
Cuanto en un ser acumuló la suerte
Lo derrumba de súbito y lo allana
El soplo no sentido de la muerte.
¡Tan caduca, tan vana
Es con toda su pompa y su ruido
La excelsitud de la grandeza humana!

Más tenebroso que la muerte misma,
Lo que ella no acabó, viene el olvido
Y en sus entrañas lóbregas lo abisma.
Con la falacia de la sierpe artera,
Él es quien lleva al corazón herido
Bálsamo dulce que el dolor tempera,
Quien seca el llanto y vierte en el sentido
El jugo de la blanda adormidera.
Va con dedo nefando,
Hasta el nombre en el mármol esculpido,
Con incansable lentitud borrando;
Que es ¡ay! el fin de su labor callada
Á la nada volver cuanto ha surgido
Del profundo misterio de la nada.

viernes, 16 de septiembre de 2011

12ª Carta de José Velarde a Luis Montoto

Madrid 19 Marzo 1880
Queridísimo Luis: hasta ayer no di por terminado el 1er canto del dichoso poema. He tenido mala a la niña, he estado yo muy acatarrado y de muy mal humor y se me han pasado días y días sin escribir.
No estoy satisfecho de esos dos cuadros que le remito. En el cuadro 1º he hecho todas las correcciones que tan afortunadamente me indicó y lo mismo haré con estos, suplicándole a V. que sea implacable.
Dígame V. francamente todo lo que le parezca aunque sea muy duro, que yo se lo agradeceré mas que si me echase bendiciones.
¿Y el 2º canto? Aquí está la dificultad no se como empezarlo. Lo pongo muy difícil y falto de interés porque el poema consiste indudablemente en la ida y en la vuelta del héroe.
¿Desarrollo el 2º canto en cuadros?
¿Pinto al personaje subiendo la escala de la ambición, en la cúspide del poder o caído ya?
¿Como prestarle interés a todo esto?
Lo ignoro. Veremos lo que se me ocurre y lo que me sale.
Tenía pensado llevarlo de Vir[r]ey a Indias para justificar que no supiese de su madre y amada ¿Qué hago? V. dirá lo que le parezca y me atendré a ello como siempre
En estos dos cuadros que le remito no he querido poner diálogos por que habiendo de versar sobre el mismo temía se hubiera hecho pesado
Ayer concluí el último y todavía no le he dado una mano de lima siquiera. Voy a empezar a corregirlo unos cuantos días para hallarme fresco y desimpresionado y si V. me contesta pronto tener en cuenta sus indicaciones.
Hoy celebro el día escribiéndole a V. el mejor de mis amigos y el amigo a quien yo quiero más.
Me han pedido del Ateneo de Barcelona algo inédito para darme una velada y yo voy a remitirle y a dedicarle este poema a aquella corporación que tanto me honra.
El año pasado me dio una velada (la única que dio) y este año quiere darme otra.
Adiós, amigo Luis póngame a los pies de su Sra. de mil besos al bebé abrace a Paco Álvarez y léale los versillos y V. reciba un millón de abrazos de su amigo entrañable y agradecido
Pepe
Querido Luis: no tengo paciencia para puntuar la copia que hago para V. dispénseme. Va a salir el correo


 Esta carta se conserva en la Bibliotea General de la Universidad de Sevilla

sábado, 10 de septiembre de 2011

Una Feria Andaluza

Feria de El Colorado 2008
Cómo pintar la gracia, la alegría,
la hermosura, el bullicio de la feria
de aquel bello lugar de Andalucía?
Todo es ventura allí, gloria y encanto;
en lujo convertida la miseria,
en placer el dolor, en risa el llanto,
Alborota la infancia enloquecida;
la vejez achacosa
enciéndese en el fuego de la vida;
la arrebatada juventud hermosa
va vertiendo á raudales el tesoro
del ardiente placer en que rebosa;
llevando en el semblante por divisa
del pueblo entero el discordante coro,
la dulce contracción de la sonrisa,
y no oyéndose en torno más clamores
que los gratos del habla enamorada,
de la alegre canción del chiste alado
y de la abierta y loca carcajada.

Feria de Conil

jueves, 1 de septiembre de 2011

La Edad Media



Á la inspirada voz de un ermitaño
Las naciones cristianas se despueblan,
Y por norte la cruz, dan en Oriente
Con el ciego furor de la tormenta.

Alza la fe los giganteos,
En el claustro refúgianse las letras,
Y hallan nuevos tesoros de poesía
Dentro del corazón, rudos poetas.

Es la edad de los sueños y fantasmas,
De la fe, del amor y de la fuerza.
Menospreciando la mundana vida
Al desierto encamínase el asceta,