sábado, 30 de abril de 2016

Concha Gorostiza Dapena


A JOSÉ VELARDE.
Precursor del realismo en la poesía

Se te rompió el corazón un 22 de febrero.
Te llevaste un gran bagaje de poemas y de versos. 

Te había alumbrado el radiante sol
de un humilde pueblito pesquero
donde quisieron las musas
que tus ojos a la luz se abrieran,
y bailasen tus cabellos
con las brisas marineras.

Médico te hicieron por seguir
la carrera familiar,
pero en tu alma llevabas
miles de bellas palabras
que erudito supiste ordenar….
….contando tantas historias
como olas tiene el mar.

Con el fardo de las letras
al foro de la cultura
te marchaste sin dudar.
Algunos no te entendieron,
pues tu estilo se alejaba
de lo que la época esperaba.

Fuiste un revolucionario
en tus rimas realistas,
admirado por poetas
y también lo hicieron los prosistas.
Siendo bardo precursor
de los trovadores actuales.

Incansable día y noche escribías,
y a numerosas tertulias acudías,
pero a tu magra bolsa no asomaban los reales.


No hubo suerte, y gracias
a amigos y mecenas
a la esposa y larga prole,
(porque a si mismo fuiste fecundo al amar)
a veces pudiste alimentar.

Miseria, penas y amargas lágrimas
con gran tristeza derramadas.
Lágrimas que quizás te consolaban
porque al llegar hasta tus labios
y tu lengua al acariciar la sal que en ellos quedaba,
el sabor de tu conileño mar te recordaba.

Tu nombre y obras se exhiben con claro orgullo
en museos, academias y ateneos.
Y aún en la biblioteca real
guardan más de un ejemplar.

Aquí en Conil, tu pueblo, por siempre nos va a quedar
la esencia de gran poeta, que nadie se puede llevar.


Concha Gorostiza Dapena
Derechos reservados
Conil, 22 de abril de 2016

viernes, 29 de abril de 2016

Momento Homo


¡Ah, cuánto nombre de grandeza vana
que se creyó inmortal, desvanecido,
al extinguir el último tañido
con que anuncia la muerte la campana!

¡Cuánto magnate de hoy, polvo mañana
que barrerá la mano del olvido,
como barre el Simoun embravecido
la huella de perdida caravana!

¿Qué gloria, qué poder que no sucumba?
Cuanto más alto el muro, menos fuerte
y con mayor estruendo se derrumba.

Todo al fin, en cenizas se convierte
y a todos deja iguales en la tumba
el nivel del olvido y de la muerte.

Conil (Cádiz). 1849 - Madrid. 1892

Poeta y estudiante de Medicina

Enlace a la biblioteca virtual Miguel de Cervantes sonetos del siglo XIX editados por Ramón García Gonzalez

jueves, 28 de abril de 2016

Carmen Perez Martel


HOMENAJE A JOSE VELARDE
Las  calles quedaron desoladas por tu ausencia.
Tus juegos, tus risas, se perdieron en el tiempo.
Aunque te fuiste muy pequeño te embriagó  el encanto de este pueblo.
Esos recuerdos de niñez recorriendo las playas, los campos, ”rincones de ensueño”.
Permanecieron para siempre en tu mente y fueron fuente de inspiración reflejándolo en bellos textos, que hoy queremos recordar para que tus rimas vuelvan a recorrer las calles como en aquellos tiempos; adentrándose como un hilillo al viento desde la torre, a la iglesia,
saltando por los techos de las  casas blancas,
planeando entre los pinos y bañándose en el mar
y así   renaciendo  el recuerdo del hijo que vuelve a su tierra
a través de la  pluma, encarnada en poesía y rimas infinitas,
recitadas con mesura para que sus gentes recuerden a un poeta que fue Conileño
y no olvidó reflejar en su obra a Mergablo como su pueblo.

martes, 26 de abril de 2016

Presentación del libro Poemas


 Marta Palenque, (Prf. de la Univ. de Sevilla), Juan M.Bermúdez, (Alcalde de Conil), Jose L. Rubio, (Coordinador de la Revista Azahar)
 Pepe Gil y Marta Palenque autora de la recopilación de las cartas de Zorrilla a Velarde.
 Grupo de lectoras del acto de presentacíon

 Pepe Gil, José Luis Rubio, Marta Palenque, Juan M. Bermúdez

lunes, 25 de abril de 2016

Loli Brenes Rodriguez


A   JOSÉ  VELARDE.

Dedicada a un poeta
 en Conil hay una calle,  
y algunos se preguntaban:
¿quién era José Velarde?

Naciste en un pueblo blanco
donde te besaban las olas,
y en la orilla con el Sol
¡brillaban las conchas y caracolas!

Tu llanto cuando naciste
despertaron los geranios,
y las rosas y claveles
por tanguillo le cantaron.

En la Torre de Guzmán,
las golondrinas alborotada volaban,
al escuchar ese niño
que sus versos le cantaba.

En el cielo caminando
con su pluma y papel,  escribiendo
sus poemas al pueblo
que lo vio nacer.

Al  vivir lejos de aquí
tu pueblo nunca olvidaste,
porque naciste... aquí
¡poeta José  Velarde!

LOLI  BRENES RODRÍGUEZ.