jueves, 24 de diciembre de 2015

El Nacimiento


La tarde de navidad,
Un niño, envuelto en andrajos,
Corría con ansiedad
Por trochas y por atajos
Camino de la ciudad.

Pero la noche cerró
De repente tan oscura,
Que en el monte se perdió,
Y medroso, a la ventura,
Caminando prosiguió.

Cuando ya desfallecía,
Una luz que vio a lo lejos
Le infundió más alegría
Que los rosados reflejos
Que anuncian el nuevo día.

En ella fijo los ojos,
Por el llanto acerbo rojos,
Aligeró el paso breve
Por entre zarzas y abrojos
Que iba bordando la nieve.

Y después de caminar
Tan veloz como un anhelo,
En una casa fue a dar,
Y el triste creyó llegar
A los umbrales del cielo.

De la casa en lo interior
Resonaban a la vez
La zambomba, el almirez,
La guitarra y el tambor.