jueves, 31 de mayo de 2012

Ateneo Fray Juan

Rio Roche
ATENEO.- El público distinguido é ilustrado del Ateneo asistió anoche á la lectura de un precioso poema del joven y ya popular Velarde, que se titula Fray Juan. Es una muestra de esa versificación robusta, armoniosa, musical y pintoresca que caracteriza al poeta sevillano, último vástago de la fecunda escuela de Rioja y Herrera. El argumento del poema es sencillo y tierno. Un fraile, que se retira del mundo herido por un desengaño amoroso, después de encerrar bajo el tosco sayal, sin conseguir apagarla, su pasión, hállase un día en el confesionario con la mujer que encendió su alma. Pero esto no es mas que el trozo de seda sobre el que ricos bordados de oro y seda resaltan vivaces. Preciosas descripciones, que fueron muy aplaudidas, esmaltan el poema; una de las cuales fue repetida entre grandes muestras de aprobación. Como ejemplo no mas, de las bellas décimas que tiene el poema, copiamos ésta en que se describe la tranquila vida de la aldea:


 En tanto escarbando el suelo
la casa el gallo atolondra:
sale del surco la alondra
cantando al alzar el vuelo.
El oscuro azul del cielo
se trueca en vivo arrebol,
mira á Oriente el girasol,
suena la esquila en el monte,
enciéndese el horizonte
y surge radiante el sol.

Fray Juan es una delicada obra de inspiración

El imparcial 25-1-1880

Como el lector podrá apreciar pone poeta sevillano, se debe a que José Velarde, llegó a Madrid procedente de Sevilla donde trabajaba como médico en una plaza de la beneficencia, no por nacer en Sevilla.

viernes, 25 de mayo de 2012

Gabriel Celaya

Gabriel de la Riva
MI INTENCION ES SENCILLA (DIFICIL)

RECUERDO a Núñez de Arce y a don José Velarde,
tan retóricos, sabios,
tan poéticos, falsos,
cuando vivía Bécquer, tan inteligente,
tan pobre de adornos,
tan directo, vivo.

No quisiera hacer versos;
quisiera solamente contar lo que me pasa
(que es lo que nunca pasa),
escribir unas cartas destinadas a amigos
que supongo que existen
quisiera ser el Bécquer de un siglo igual a otros.

Tengo compañeros que escriben poemas buenos
y otros que se callan o maldicen sin tino;
pero todos me aburren (aunque los admiro),
y todos me ocultan lo único que importa
(ellos, estupendos
cuando se emborrachan y hablan sin medida).

Yo que me embriago sin haber bebido,
yo que me repudro y, tontamente, muero,
no puedo callarme,
no puedo aguantarlo,
digo lo que quiero, y
sé que con decirlo sencillamente acierto.

domingo, 20 de mayo de 2012

La herencia

Madrid 26 Agosto 91

Querida Lola: No te negaré que he sufrido un tristísimo desengaño con la ultima voluntad de Papá respecto al anillo. La respeto y acepto pero lleno de dolor.
Como tu comprenderás es imposible que yo me acomode a que tu me lo cedas. Si yo lo quería era porque creía cumplir llevándolo con lo que el me había encargado. Desde el momento en que he sabido que varió de parecer, y que por tanto no era de su gusto que yo lo llevara tengo que renunciar a él. Dios nos libre de contrariar su voluntad. Sería para mí un turvador de mi conciencia, verme con el anillo, sabiendo que no quiso que fuera mío.
Como esto era lo único que yo apetecía, porque llevándolo creía honrar su memoria, todo lo demás me es indiferente. Haga Vº lo que quieran de todo, sin pensar en mi para nada.
Mis males y las circunstancias en que estoy, hacen improbable por no decir imposible, que yo vaya a Conil en mucho tiempo. No podría resistir la vista de Vº y de la carita de mi pobre padre. Me moriría.
No se me aparta un instante del pensamiento nuestra madre infeliz a quien adoro de rodilla.
Sabes pues mi irrevocable decisión, no quiero nada, absolutamente nada. Me basta con su memoria bendita a la que rendiré el culto que se le tributa a los Santos. Dale gracias a Rafael por su carta y a Juan de la Cruz por la suya y dile que ya le escribiré mas adelante.
Dale un abrazo a Candelaria y a mama mi alma toda.
Adiós hermanita mía recibe un abrazo muy afectado de tu hermano Pepe
Muchos besos a las niñas.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Los teatros

Español.- Pedro el Bastardo es el drama estrenado con buen éxito últimamente en el serio y elegante teatro de la plaza de Santa Ana.
Los Sres. Velarde y Cavestany han desenvuelto con gran habilidad una leyenda de la Edad Media; hay que reconocer que este género de literatura va decayendo en nuestro público a pesar de las bellezas que encierran muchas de dichas producciones.
Aunque algo inverosímil el argumento, de la obra está escrita con experiencia. Justificar por esta parte la intervención del Sr. Cavestany cuyos títulos son muy conocidos.
En cuanto a la versificación ¿qué hemos de decir?
Velarde es un poeta de altos vuelos: sus composiciones son siempre arrogantes y sedutoras la exuberancia de sus imágenes, su colorido y su fogosidad se unen en la decrépita sencilla y felicísima de este reputado vate.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un soneto de Velarde

Todos los periódicos de Madrid recibidos ayer, se ocupan ya en inspirados y sentidisimos artículos de la muerte de Rafael Calvo.
Como ha sido una perdida nacional, el duelo es inmenso y profundo.
El Imparcial recibido ayer a mediodía, publica el siguiente soneto:

<< A RAFAEL CALVO>>
Vencedor de la gloria y de la suerte,
lleno de juventud y de ardimiento,
mirando el porvenir, hiela tu aliento
el soplo no sentido de la muerte.

¡Ay, cuanto hemos perdido con perderte!
¿Qué, sin ti, del teatro, en el momento
en que el bufón sin arte ni talento
el gusto estraga y la moral pervierte?

López, Tirsos, Moretos, Calderones,
por ti resucitan en la escena,
levantando los patrios corazones;
y tan pronta partida nos condena
a la peste de infames traducciones,
cuyo aliento mortal nos envenena

José Velarde.                                                    

viernes, 4 de mayo de 2012

A mi Padre

Agustín Velarde (Padre de Jose Velarde)

Tu nombre ¡oh Padre! Sírvame de égida:
Otro no acierta a pronunciar mi lengua
En los recios combates de la vida.

No pido al grande, de mi honor en mengua
Arrimo que en la lucha me sustente...
Valor prestado es un valor que amengua:

Me agravia la merced, y solamente
Tu paternal consejo humilde acato,
Y ante Dios y ante ti bajo la frente.