lunes, 25 de octubre de 2010

Velarde en el Verano 2010

Presentación de las obras de Velarde
El día 30 de Junio en el patio del Ayuntamiento de Conil,con la participación del Alcalde Antonio Roldan la concejala de cultura Carmen Antoranz y Joaquin Recio, se presentó el Verano Cultural con el lema "Conil lee en la playa", en el que participa activamente la editorial "Atrapasueños".
Entre los muchos actos programados se presentó el facsimil de las obras de José Velarde que edita Extramuros, y que presentaron Manolo Iglesias, junto con José Luis Rubio que habló de la vida del poeta y Pepe Gil que contó otras historias menos conocidas sobre su vida y su obra.
Diario Trafalgar
Viernes 9 de Julio del 2010
Para ver fotos del acto este es el enlace

domingo, 17 de octubre de 2010

Calle José Velarde (Conil en la memoria)

C/ José Velarde
Calle José Velarde (hacia 1938). Popularmente conocida como la del “Teniente”, viene su nombre de D. Francisco Román de Mendoza, Jefe de las Milicias Concejiles a principios del siglo XVII. En el año 1892 se rotuló la calle con el nombre de José Velarde, hijo predilecto de la Villa, poeta romántico, hijo de D. Agustín Velarde y Escalera, médico que fue durante cincuenta años de este pueblo. Vivió siempre en la casa nº 6.

(Colección particular Francisco Prieto)

viernes, 1 de octubre de 2010

Fragmentos de los cantos de los Vedas

Calle Salmonete
Fragmentos de los cantos de los Vedas

I

Nada más grande que yo.
De mí pendientes están
Los seres, como las perlas
Suspendidas del collar,
Soy aroma en las flores,
En el sol la luz vital,
En los labios la plegaria
Y en los pechos la bondad.
Yo soy la simiente eterna,
Quien la vida a todo da,
Principio y fin de las cosas
Y espíritu universal.
Entre todas las especies
Soy una especie sin par;
Entre los cuatro elementos,
El fuego ardiente y voraz;
Entre los astros radiantes,
El eterno luminar;
Entre los montes, el cano
Himalaya colosal;
Entre las sierpes, aquella
Que enroscada al mundo está;
Entre los ríos, el Ganges;
Entra las aguas, la mar,
Y entre todas las palabras
La divina, la verdad.

II

Cuando ni cielo ni tierra,
Ni ser ni no ser había;
Cuando ni el agua ni el fuego,
Ni la muerte ni la vida,
Ni el placer ni los dolores
Eran verdad ni mentira,
Dios sólo consigo mismo
Y sin alentar vivía.
-¿Quién soy yo?-se preguntaba-
Y en la extensión infinita,
Oscura, callada y sola,
Nadie a su voz respondía.
Y girando en torno suyo
Atribulado la vista,
Sintió miedo al ver que solo
A si mismo se veía.
¡Por eso es miedoso el hombre
Si en la soledad se mira!
Pensó entonces, y se dijo:
-¿Por qué el terror me domina
Si fuera de mí no hay nada?-
Y del espanto se libra;
Pero, en vez de miedo, entonces
Sintió tristeza infinita.
¡Por eso el hombre está triste
Si en la soledad se mira!

José Velarde

Este fragmento se publicó en La Ilustracion Española el 8 de octubre de1891